MIGUEL GONZÁLEZ. Madrid 26 DIC 2016: “¡Bienvenida
a España, niña!”, dijo el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo,
cuando el pasado viernes, al término del Consejo de Ministros, anunció que una
inmigrante rescatada por la fragata
Navarra frente a las
costas de Libia había dado a luz a una niña: Muna. Pudo haber añadido: “y
adiós”; ya que la inmigrante, su hija y sus dos hermanas solo pasaron unas
horas a bordo del buque español.
Los buques que participan en la Operación
Sophia de la UE tienen
orden de desembarcar a los náufragos en un puerto italiano, donde se les
documenta y se decide si tienen derecho a obtener refugio o son devueltos a sus
países de origen. La familia de Muna procede de Costa de Marfil, un país que en
principio no figura entre los que la UE considera inseguros.
Pero este es un caso singular: tanto la niña como su
madre, que tiene 17 años y denunció haber sido violada, son menores de edad y
la ley obliga a darles protección.
El nacimiento de Muna Navarra, llamada así en homenaje
al buque español que le salvó la vida en unas aguas en las que 5.000
personas se han ahogado en lo que va de año, fue la buena noticia de estas
navidades, festejada por el portavoz del Gobierno. Pero no está claro que su
futuro sea tan feliz.
COMENTARIO: Aunque la madre sea naonata, la
niña debiera de tener la nacionalidad Española, ya que nació en territorio Español,
aunque el barco este en misión de la UE igual que en el extranjero las embajadas
se consideran suelo de donde procede la embajada es y, por tanto, su
nacionalidad no necesaria mente, no tiene que ser la de sus padres. Dicho esto,
es verdad que España no tiene la más mínima obligación de acogerla, ya que sus
padres no tienen nacionalidad española.LA RECORTA…


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