24/12/2016: Paradoja: dícese del hecho o expresión
aparentemente contrario a la lógica. Surrealista: irracional o absurdo.
Júntense ambos términos y mézclense con las siglas del PSOE y el Gordo de
Navidad. El mejunje resultante es «de escándalo», «hilarante»,
«patético», «venenoso», «un vodevil»... Y, desde luego, «increíble».
Que cinco décimos
del primer premio de
la lotería -dos millones de euros- supongan una desgracia, es algo inimaginable
para cualquiera, pero en Ferraz ya todo parece posible.
Los trabajadores de la histórica sede federal
socialista viven desde el miércoles en un ambiente en el que saltan las
chispas: desde que se enteraron que a un pequeño grupo de Administración le
había tocado el Gordo gracias a cinco décimos del 66513 «regalados» -aseguran- por haber
comprado de una tacada el número 91674 al completo que es el que oficialmente jugaba el PSOE. Para más inri entre
los ungidos por el bombo figuran el gerente del partido, Goyo
Martínez,y el director financiero, Restituto
Hernández. Explican desde Ferraz los no agraciados que el
asunto debe dirimirlo la Justicia. Argumentan que los décimos que finalmente
resultaron premiados fueron un obsequio de la Administración de
Lotería La Esperanza al
PSOE, que fue quien compraba el número acabado en 4, y no a la persona
encargada de acercarse a la ventanilla para pagar y retirar los boletos.
Este trabajador del área de Administración del partido
niega la mayor, es decir, que los cinco décimos fueran regalados. Asegura que
los pagó de su bolsillo con el fin de entregarle uno a su mujer, obsequiar con
otros dos a sus jefes y repartir los dos restantes entre los compañeros de su
departamento. Su versión ha tenido poco éxito entre los no agraciados.
Los recelos aumentaron muchos grados cuando se supo
que el gerente acudió el jueves por la noche a una comisaría a denunciar la
supuesta pérdida o robo de su décimo premiado a fin de que no pudiera ser
cobrado por un tercero; una denuncia que retiró ayer por la mañana tras
recordar que, en realidad, lo había intercambiado con un amigo y, en
consecuencia, que ya no era beneficiario del premio.
«Es imposible creer algo tan rocambolesco», aseguraba
anoche un miembro del PSOE, «nadie cambia sin más un número por otro; en todo
caso se comparte. Y tampoco es creíble que un trabajador se gaste 100 euros
para regalar lotería a sus jefes. No conozco a nadie que haga algo así». «Qué
más nos puede pasar después del añito que llevamos», lamentaba.
Fórmulas para solucionar el embrollo
Ayer estaba prevista una reunión del comité de empresa
de Ferraz para tomar una decisión al respecto. Las fuentes consultadas
apostaban por dos fórmulas: devolver el dinero del premio e ingresarlo en las
arcas del partido o bien repartirlo proporcionalmente entre todo aquel que haya
comprado décimos del número oficial. Ambas son difíciles. La primera, de hecho,
imposible, porque se trataría de una donación a un partido político
estratosféricamente superior a lo que permite la ley. La segunda también es
complicada habida cuenta de que los décimos estaban muy repartidos entre
trabajadores de Ferraz, militantes, diputados y senadores, periodistas,
visitantes...
«El problema es tan gordo como el Gordo», afirmaba una
diputada para quien, o se encuentra la fórmula adecuada para devolver lo
obtenido con el premio o más de uno quedará condenado a vivir a diario un
ambiente muy hostil en el trabajo. «A nadie le gusta cruzarse por el pasillo
con compañeros que te reprochen a lo Margaret Thatcher aquello de 'I
want my money back' (quiero que me devuelvan mi dinero)».
Anoche algunas voces incluso reclamaban una reunión
del Comité de Ética y Garantías para decidir sobre el comportamiento
en este asunto de personas que ocupan puestos directivos aunque no sean
políticos.
COMENTARIO: Esto tiene fácil solución. Dádselo a los
"compañeros socialistas" de la Junta de Andalucía y ellos, con la
"honestidad" que les caracteriza, veréis cómo lo reparten entre
parados, cursos de formación y gente necesitada. Que dejen además, un cachito
para UGT y CCOO. Asunto solucionado.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario