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jueves, 1 de diciembre de 2016
El Gobierno prioriza al PSOE y deja en un segundo plano a Ciudadanos en la negociación del techo de gasto Rivera intenta salvar la financiación de su pacto con el PP contra reloj
JUAN JOSÉ MATEO. Madrid 1 DIC 2016: El acuerdo entre el Gobierno y el PSOE sobre el techo
de gasto para 2017 y
el reparto del déficit entre las comunidades ha subrayado que Ciudadanos ha
quedado desplazado como socio prioritario del PP en la elaboración de los
Presupuestos. El partido de Albert Rivera favoreció la investidura de Mariano
Rajoy como presidente a cambio de un pacto con 150 medidas que implican una inversión de 5.000 millones en las cuentas
públicas del próximo año. Sin embargo, los negociadores de Ciudadanos admiten
que no han logrado su objetivo a solo unas horas de que el Ejecutivo firme el
decreto que establece el tope de gasto público del que se parte para elaborar
los Presupuestos.
Con Rajoy ya investido como presidente, este partido ha perdido su posición de
fuerza y ya solo puede mostrar su descontento a través de protestas públicas o
votando en contra del Ejecutivo. "Si seguimos negociando es que no hay
acuerdo", ha resumido José Manuel Villegas, vicesecretario general de
Ciudadanos, en conversación con EL PAÍS. "Está siendo complicado", ha
subrayado. "Ya sabíamos que lo iba a ser y que se necesitan más socios y
que nosotros creemos que lo mejor es que se pueda llegar a acuerdos con el PSOE", ha matizado. "Seguimos negociando y
veremos cómo queda finalmente el decreto del viernes y si podemos arrancar
compromisos que marquen los Presupuestos en la línea de lo pactado".
Lo que hay que comprobar, ha señalado este jueves Albert Rivera, es si
"caben las medidas de Ciudadanos en el acuerdo". Si es así,
"podemos apoyar el techo, y si no caben, no lo apoyaremos", ha
advertido.
Hay una falta total de sintonía entre
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, y el equipo negociador de Ciudadanos,
que mantiene una relación más estrecha con Luis de Guindos, ministro de
Economía, a través de Luis Garicano. En consecuencia, los contactos que ha
mantenido la oficina económica de Rivera con De Guindos, Fátima
Báñez (ministra de Empleo) o
Rafael Catalá (ministro de Justicia) no se han traducido en compromisos
presupuestarios. De hecho, el propio Villegas le trasladó el viernes a la
vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría su preocupación por la marcha de las
negociaciones. El desencuentro es profundo: solo un día después de que Melisa
Rodríguez, portavoz del equipo negociador de Ciudadanos, anunciara
que el techo de gasto subiría, el Gobierno la rectificó y anunció que lo
bajaría en 5.000 millones. En todo este tiempo solo ha habido avances en un
punto: como
adelantó EL PAÍS, el partido de Rivera acepta que el Ejecutivo suba los
impuestos al tabaco, el alcohol o las bebidas azucaradas si a cambio no eleva
el IRPF o el IVA.
¿Qué ha ocurrido entre los dos socios?
Fuentes cercanas a Montoro reconocieron que la prioridad del Gobierno ha sido
siempre negociar con el PSOE. Primero, porque los socialistas cuentan con 85
votos decisivos, frente a los 32 de Ciudadanos, que no sirven por sí mismos
para sacar adelante los Presupuestos. Segundo, porque el PSOE gobierna en siete
Comunidades Autónomas, lo que espolea su interés por desencallar la
financiación de las administraciones públicas. Y tercero, porque el titular de
Hacienda considera que el partido de Rivera apoyará el techo de gasto que pacte
el PP con el PSOE porque también tiene responsabilidades autonómicas: en 2015,
Ciudadanos permitió cuatro gobiernos del PP (Madrid,
La Rioja, Castilla y León y Murcia) y uno del PSOE (Andalucía).
Esos interlocutores también especificaron
que Montoro no hará nada más para reclamar a las fortunas que se acogieron a la
amnistía fiscal de 2012 que paguen el 10% del dinero repatriado, como le
reclama Rivera. La decisión que finalmente tome el Ejecutivo en este asunto
marcará para siempre el pacto de investidura que une al PP y a Ciudadanos,
puesto que las dos partes calcularon que por esa vía lograrían 7.000 millones
de euros para financiar sus 150 reformas (1.000 en 2017).
“Montoro afirmó repetidamente ante el pleno
del Congreso que esto no prescribe”, recordó Juan Carlos Girauta, portavoz
parlamentario de Ciudadanos, en conversación con este diario. “Opinamos
distinto, pero teniendo en cuenta que es el ministro de Hacienda vamos a
esperar a ver qué hace para recuperar el 7% que falta de lo aflorado”, añadió.
“A la vista de eso, tomaremos nuestras decisiones. Seguimos exigiendo el
cumplimiento de la condición pactada: que se recupere el 7%”, siguió. “Si no,
actuaremos en consecuencia. Estaremos a la altura de su incumplimiento. A la
promoción del fraude y al deterioro de la cultura contributiva se sumaría una
grave lesión al erario, un engaño a los españoles y el incumplimiento de un
acuerdo escrito”.
Eso es lo que se juegan ahora las dos
partes: mantener vivo el pacto que les une justo cuando la legislatura empieza
a tomar impulso.
COMENTARIO: Rivera sigue tratando
de sacar la cabeza desde su lejano cuarto lugar de la tabla, buscando
atribuirse una importancia que, ni por escaños, ni por votos tiene ya. Para el
PP, el PSOE sigue siendo su compañero de viaje más importante en su intento de
volver al bipartidismo, por eso lo sustenta como puede para evitar aun más el
ascenso de Podemos. Pero Cs es el enemigo, el advenedizo que ha llegado y ha
estado pescando gratis en el estanque de votos populares y eso Rajoy a Rivera
no se lo perdona.LA RECORTA…
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