EP. 03.12.2016: El Tribunal Supremo ha
confirmado la condena de un año de prisión y separación de servicio impuesto a
un guardia civil por el Juzgado de lo Penal de Ferrol por un delito de atentado
contra agentes de autoridad después de que éste forcejeara y amenazara con
"romper la cara" a dos policías que intentaron reducirle al comprobar
que estaba de servicio y bajo los efectos del alcohol. El alto tribunal
desestima el recurso presentado por el guardia civil por los hechos ocurridos
en enero de 2012 cuando el acusado estaba en un bar y tras haber ingerido
alcohol, desenfundó el arma y se la enseñó a unos clientes del establecimiento,
lo que hizo que los dueños del mismo avisaran a la policía. Hasta el lugar se
desplazaron dos agentes que intentaron sujetarle la mano ante el temor de que
desenfundara la pistola y éste respondió con un empujón a uno de ellos, lo que
derivó en un forcejeo donde intentó empuñarla. Finalmente los agentes lograron
reducir al acusado el cual, ya en dependencias policiales, les dijo frases del tipo
"ya te cogeré por Ferrol", "te voy a romper la cara" o
"te voy a dejar sin dientes y vas a comer papilla". Separación del
servicio En esta sentencia se desestiman los dos motivos expuestos por la
defensa argumentando que los hechos sí supusieron un grave daño a los
ciudadanos y la Administración, como se recoge en el Régimen Disciplinario de
la Guardia Civil y se respalda la respuesta de la Administración que le aparta
del servicio. "Existe plena y proporcionada correlación entre el hecho
motivador y la respuesta sancionadora producida", reza el fallo que añade
que la proporcionalidad en este caso "no ha sido quebrantada" y que
la sanción impuesta "cumple con las exigencias de los controles"
establecidos.

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