URL.LA RECORTA (DIRECTO EN CÓDIGO QR)
lunes, 14 de noviembre de 2016
Ocho detenidos por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua Alsasua y la raya de la vergüenza La Audiencia Nacional investigará la agresión a los guardias civiles en Alsasua por terrorismo
FERNANDO LÁZARO. Madrid 14/11/2016: La Guardia Civil ha
puesto en marcha una operación contra los radicales que agredieron hace justo un mes a dos agentes
del Instituto Armado y a sus parejas en la localidad navarra de Alsasua. De momento se han practicado ocho detenciones. Está previsto que la
cifra ascienda hasta nueve, todos ellos ya identificados en el sumario que se instruye en la Audiencia Nacional por su presunta relación con
las agresiones o con la campaña que anualmente organiza la izquierda abertzale contra la presencia de la
Guardia Civil en esta localidad navarra.
Ya tras las agresiones de produjeron dos
detenciones. Los detenidos pasaron a disposición judicial en navarra,
declararon y quedaron en libertad con cargos, aunque hoy han vuelto nuevamente
a ser detenidos. Ahora, todos ellos pasarán a la Audiencia Nacional. La juez
que instruye el caso entiende que puede haber delitos. De terrorismo y de odio.
Entre los detenidos de hoy figuran Iñaki Abad, Oihan Arnanz, Hulem Gocoechea,
Ainara Urquijo y Jon Ander Cob, que han sido arrestados a primeras horas de esta
mañana, y de Joskin Unamuno, Aritz Urdangarin y Edurne Martínez Arrese, detenidos más tarde.
En el auto de la juez de la Audiencia
Nacional Carmen Lamela, que instruye lo sucedido, los agresores
"conocían con anterioridad la condición de guardias civiles" del teniente y el sargento agredidos,
"siendo esta única y exclusivamente la causa por la que fueron insultados
y golpeados".
Según explica, el Movimiento OSPA, promovido por las ilegalizadas Gestoras Pro Amnistía, Jarrai, Haika y Segi, y al que pertenecerían los detenidos, tiene el
objetivo de "influir ostensiblemente y de manera negativa en la calidad de
los miembros de la Guardia Civil". "Esto os pasa por venir aquí"
La agresión comenzó en la madrugada del
pasado 15 de octubre, primero dentro del bar Koxka y después en las
inmediaciones. El relato de la Guardia Civil precisa que en el interior el
teniente ya fue abordado en el baño: «¿Tú eres madero?». El oficial admitió.
Ahí comenzó la tensión. Una hora después otro individuo, identificado por la
Guardia Civil como Jokin Unamuno, se acercó al sargento «en actitud desafiante».
El teniente medió para poner calma, pero la mecha ya ardía: «Hijos de puta
pikoletos. Estos os pasa por venir aquí».
Y comenzaron las agresiones. En un
principio, por «lo menos» 25 personas. Los radicales lograron sacarles del bar
a golpes y en la calle se juntaron otras 20 personas que se sumaron a la
agresión, incluso cuando los guardias estaban ya en el suelo. Las mujeres de
los agentes trataban de mediar y de evitar la paliza, pero sólo consiguieron
convertirse también ellas en objetivo de los radicales.
El teniente logró realizar una primera
llamada de socorro. El sargento también, en la que además ya pidió una
ambulancia.
Los refuerzos informaron de que a las 5.30
de la madrugada había medio centenar de personas en las proximidades del bar
«muy alteradas». El teniente agredido fue trasladado en ambulancia al hospital.
Las víctimas realizaron una primera
identificación de alguno de los agresores, entre ellos uno de los
«principales». Acto seguido, la Policía Foral detuvo a Jokin Unamuno. En ese momento aún estaban en
la zona el sargento y las dos mujeres, que seguían siendo acosadas por los
radicales que aún quedaban en la zona.
Los forales intentaron introducir en el
vehículo policial al detenido y varios de los radicales trataron de impedirlo, forcejeando
con los policías. El sargento y su mujer siguieron teniendo incidentes con
radicales mientras se producía la actuación policial. Cuando los forales
acudieron a auxiliarles, otros radicales sacaron del coche al detenido. Los
efectivos volvieron a detenerle y a introducirlo «con mucha dificultad» en el
vehículo por la resistencia. Una hora después, se realizó la segunda detención,
la de Aritz Urdangarin.
COMENTARIO: Eso quiere decir que unas personas mediante la
violencia pueden imponerse sobre las leyes, y que la víctima es la que se lo ha
buscado. Justicia popular, desde luego, como esa que aplicaba ETA hasta hace
cuatro días. Respecto a las pruebas, los tribunales de justicia decidirán, pues
me fío más de ellos que de los "juicios populares". Lo mismo lo de la
borrachera: faltaron minutos para que en todos los foros pro... Por eso, nos
entendemos, se empezase a decir que los guardias civiles borrachos como cubas.
Suponiendo que crea que unos borrachos iban acompañados por sus parejas, eso
tendrá que demostrarlo la defensa en los tribunales, y el testimonio de los
agresores no tiene mucho valor. Respecto a que esos elementos sean pro etarras,
los jueces lo dirán.LA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario