URL.LA RECORTA (DIRECTO EN CÓDIGO QR)
lunes, 21 de noviembre de 2016
A Coruña beberá agua de una antigua mina La ciudad y su comarca serán las primeras de Europa en abastecerse del inmenso lago emergido en un yacimiento de carbón ya agotado
SONIA VIZOSO. Cerceda 21 NOV 2016: Si hay un símbolo en Galicia de la lucha campesina por la tierra ese es
el valle de As Encrobas, un fértil enclave del municipio de Cerceda (A Coruña)
que ocupó portadas en la prensa internacional a finales de los setenta como
estampa de la agonía franquista. Los vecinos, en su mayoría mujeres y ancianos
comandados por un cura rojo, se alzaron entonces contra la expropiación a precio
irrisorio de sus fincas agrarias
para excavar una gran mina de carbón. Las protestas no frenaron la
transformación del paraje en terreno lunar durante 30 años pero hoy, con el
yacimiento agotado, la ciencia y la naturaleza han devuelto la vida a As
Encrobas. Unión Fenosa, concesionaria de la mina de Meirama, inició en 2008 la transformación del hueco de la
explotación en un lago para cumplir con la exigencia legal de restaurar la zona
una vez que el lignito se acabó. Lo mismo había hecho antes Endesa en el cercano ayuntamiento de
As Pontes (A
Coruña), pero en este caso la ubicación estratégica de la balsa y la calidad de
su agua han propiciado un uso insólito: que sirva para abastecer, sin
depuración previa, los hogares de los 400.000 habitantes de la comarca de A
Coruña. El proyecto es
único en Europa, subrayan sus promotores, y solo se conocen casos similares en
Estados Unidos, aunque se trata de lagos nacidos en minas mucho más pequeñas
que suministran agua a poblaciones también menores. Países como Sudáfrica,
plagado de explotaciones mineras agotadas y con dificultades de abastecimiento,
se han puesto ya en contacto con Gas Natural Fenosa para conocer la experiencia
desarrollada en Cerceda, cuenta Roberto González Philippon, responsable de
Explotación de Activos Mineros de la Unidad de Operaciones de Recursos
Naturales de Gas Natural Fenosa. Soluciones
para el cambio climático
La Xunta ha realizado ya parte de las obras
para conectar, a través de una tubería de 1,3 kilómetros y con un coste de 10
millones de euros, el lago de As Encrobas con el embalse de Cecebre, el pantano
del que hoy beben los coruñeses y que tiene una capacidad siete veces menor. El
hueco minero, del que Fenosa extrajo 94 millones de toneladas de lignito para
alimentar una central térmica que sigue funcionando en Meirama con carbón
importado, servirá como reservorio para una comarca de precipitaciones
generosas que, sin embargo, según esgrimen la Xunta y los responsables del
proyecto, no tiene el suministro garantizado para el futuro por el cambio
climático y el aumento de la población.
“En A Coruña hemos vivido situaciones de
estrés hídrico. No son comparables a las del sur de España, pero además de
mucha agua se necesita un lugar donde almacenarla. El cambio climático marca
una tendencia hacia los extremos y hay que plantear soluciones de futuro como
esta”, explica Jordi Delgado, del Grupo de Enxeñería da Agua e do Medio
Ambiente (Geama) de la Universidad de A Coruña, que ha colaborado en el llenado
del lago que duplicará la reserva actual de agua del área coruñesa.
Delgado explica que, además de la calidad
del agua, hay una “circunstancia casual” que permite que la antigua mina sirva
para abastecimiento. El lago, que ocupa 171 hectáreas, con 2,2 kilómetros de
longitud, uno de ancho y 205 metros de profundidad, está ubicado en la misma
cuenca que el embalse que surte los grifos de los hogares coruñeses,
exactamente a 13 kilómetros de distancia río arriba, y su gran capacidad
permitirá además “regular” las inundaciones en esta comarca.
Investigadores
universitarios
Al frente del proceso la empresa situó a
investigadores de las universidades de A Coruña y Santiago. Los encargados de
pilotar el llenado del hueco de la mina fueron los ingenieros del Geama de la
institución coruñesa. En vez de esperar a que el agujero se anegara solo
gracias a la abundante lluvia de la zona, optaron por forzar la inundación
mediante el desvío de caudal de los arroyos del entorno de Meirama, una
alternativa que reducía el tiempo y mejoraba las propiedades del agua,
argumentan. “Hemos obtenido una calidad muy parecida a la de estos ríos; no es
exactamente igual simplemente porque el agua del lago está retenida, no corre”,
explica Jordi Delgado. El Ayuntamiento de A Coruña, gobernado por Marea
Atlántica, respalda que el lago se use para el abastecimiento porque las miles
de analíticas realizadas por la Universidad “garantizan la calidad del agua”. “Es
el lago más monitorizado y mejor estudiado de Europa”, defienden desde el
Geama, que realizó “más de 500.000 registros de una lista ingente de
parámetros” con “tecnología pionera”. Desde el gobierno local coruñés, con
todo, subrayan que estarán vigilantes, exigiendo permanentemente “el
cumplimiento estricto del control de las analíticas” y “todas las medidas de
precaución del impacto ambiental” en la construcción de la tubería que unirá el
lago con el embalse de Cecebre, un área de gran valor ecológico.
En Marea y BNG sí critican el proyecto. La
primera de estas fuerzas rechaza que la Xunta gaste 10 millones de euros para
poder usar el lago como reserva de abastecimiento
cuando los planes hidrológicos del Gobierno gallego desechan “expresamente” que
se trate de una “alternativa viable” y proponen otras soluciones más sencillas
y baratas. El primer partido de la oposición en Galicia se opone a que la obra
sea abonada con fondos públicos y no por la empresa y cuestiona también la
calidad del agua que saldrá del lago minero por la elevada concentración de
níquel.
Sobre las antiguas escombreras que rodeaban
la mina de Meirama hoy crecen 450.000 árboles y los ríos desviados para
explotar la mina han recuperado en parte su curso y la vegetación de ribera. En
la restauración ambiental del millar de hectáreas que conforman el lago y su
entorno colaboró el equipo de la Estación de Hidrobioloxía do Encoro do Con, de
la Universidad de Santiago, que cifra en 839 las especies que han repoblado de
forma natural el paraje revivido de As Encrobas.
El enclave es, por el momento, un recinto
vallado en el que solo se permiten visitas programadas, a la espera de que la
Xunta tramite la desafectación de los terrenos, que siguen bajo dominio público
minero. El lago pasará a manos de la Administración autonómica, pero el área
que lo rodea es propiedad de Fenosa, que tiene previsto negociar su uso con el
Gobierno gallego. "Ojalá este proyecto sirva de ejemplo sobre cómo generar
valor tras la explotación y ayude a cambiar la percepción que se tiene de la
minería", concluye González Philip pon.
COMENTARIO: Estamos tan
acostumbrados a que llueva cuando tiene que llover, que no existe apenas
regadío, y este año de no ser por unas milagrosas lluvias de última hora se
habría perdido la cosecha de vino. De hecho, se ha reducido enormemente la
cosecha de maíz, patata, tomate,... La mayor parte del rural no tiene
abastecimiento de agua potable y depende de pozos, fuentes, manantiales o ríos,
lo que implica que sufre muchísimo en caso de sequía. Y aunque pueda sorprenderle,
sí, en Galicia también hay sequía. Y como estamos menos preparados para la
sequía que en otras zonas en las que es habitual, causa mucho más daño.LA RECORTA…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario