Por- Carla Tomillo: Algo
está pasando en este país si tienen que venir de fuera a decirnos lo que no estamos haciendo bien.
¿Y la autocrítica? Se forma un silencio.
Hace unos días, la institución creada por el
Consejo de Europa para combatir
la corrupción, conocida como GRECO, hizo público un informe en el que
insinúa lo que muchos de nosotros hace tiempo que sabemos: algo pasa con el poder judiciales
España. El Grupo de Estados contra la Corrupción, a lo que responden las siglas
de GRECO en inglés, arroja luz sobre una encuesta del Consejo General del Poder
Judicial donde los jueces señalan que no se protege la independencia en los
nombramientos. Asimismo, el informe critica la resistencia de los
parlamentarios y senadores españoles a ser transparentes.
Leyendo estas declaraciones me pregunto:
¿Son estos los valores que queremos tener? Como ciudadana, creo que tenemos que dejar de quejarnos tanto y empezar a tomar conciencia de nuestras
decisiones. Esto significa que en nuestra práctica de la democracia,
es decir, mediante nuestro voto o a través de otras manifestaciones de la opinión
y la voluntad (como
espero que sea esta carta), se vea reflejado este deseo de transparencia.
Para que podamos sentir que este país sí
nos representa.
COMENTARIO: Tenemos una democracia gastada, obsoleta, en la
que ni los partidos políticos nos representan ni los jueces son imparciales. Al
contrario. Los partidos políticos están al servicio del poder económico y los
jueces puestos a dedo por los políticos. Eso explica la baja participación
electoral en los últimos comicios. El 20 de diciembre votaron poco más de la
mitad de los españoles (58,22%). El 26 de junio la participación cayó en 7
puntos situándose en un 51,21%. La gente está muy quemada de tanta corrupción,
tanto enchufismo y tanto paro. No confía en ningún partido político. Sólo votan
los fanáticos y militantes de carné..
…Los políticos ganan mucho, resuelven poco. Los diputados cobran de media 5500 euros al mes, que se reembolsan de nuestros impuestos. Esos sueldos no corren paralelos a su eficacia pública, ya que son incapaces de reducir las cifras del paro; aumentar el salario mínimo interprofesional; acabar con los empleos basura; subir las pensiones; bajar el precio de la vivienda; acabar con la corrupción, las puertas giratorias y los enchufismos en la Administración pública. Así pues creo que ‘’todos somos culpables de la corrupción en España’’. Desde luego. La corrupción va desde el Rey hasta el último limpiabotas del barrio de Triana. Lo españoles somos corruptos por activa y por pasiva. La Casa Real, consejeros de Bankia, diputados, senadores, alcaldes, concejales, empresarios, sindicalistas, presidentes de los equipos de fútbol, directores de colegios públicos. ¿Quién se libra? El hombre es corrupto por naturaleza. Si puede cobrar un sobre en B, lo cobra. Si puede enchufar a un familiar, lo enchufa o se deja enchufar. Por eso nuestra democracia debería tener sus mecanismos de control anticorrupción. No es así porque, quienes mandan, están en el ajo. Dicho esto, le pongo 2 ejemplos inmediatos. Uno de corrupción de alto copete; otro de corrupción cotidiana.
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…El de alto copete es el de la trama Gürtel. Paco Correa ha confesado que amañaba licitaciones públicas y se las entregaba a constructoras (OHL, ACS, Dragados), a cambio de sobres en B. Un sobre iba para él. Otro para Bárcenas. Nadie ‘cantó’ nunca por intereses personales, miedo a perder su trabajo o ver peligrar su integridad física. Según ha confesado, es una práctica habitual entre empresas y política. Todos los partidos lo hacen: ‘’ […] No es que esto se hiciera exclusivamente con el PP, se hacía con cualquier partido político, no voy a nombrar a ninguno. […] O sea, que esto es una práctica habitual del país, del sistema…’’ El ejemplo cotidiano. La práctica habitual en colegios, institutos, centros de formación profesional, archivos –todos públicos– de enchufismo a través del interinato. Se trata de la adulteración de una fórmula legal de contratación temporal por parte del centro, para meter a familiares y amigotes, que luego pasan a fijos por los concursos-oposición, donde se prima la experiencia sobre la formación, o las oposiciones ‘’amañadas’’. ¿Dónde están aquí los inspectores de Educación? Claro, los propios inspectores no se van a atar la soga al cuello. También tienen familiares. Así pues…Esta democracia no tiene arreglo. Mejor no votar.LA RECORTA…



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