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lunes, 10 de octubre de 2016
El PP instruía a sus alcaldes con un 'powerpoint' sobre financiación ilegal LA PRIMERA LECCIÓN BÁSICA. El PP instaba a los alcaldes a que desviaran, por sistema, las donaciones realizadas al partido desde la cuenta específica de ayudas a la de gastos ordinarios. La ley impide pagar «elecciones» desde ella pero se llenaba de ayudas y se usaba para colar gastos camuflados. El manual, al que ha tenido acceso EL MUNDO, indica de forma didáctica cómo burlar los controles del Tribunal de Cuentas El documento fue utilizado durante la etapa de 'Gürtel' y aconseja desviar ayudas de campaña a cuentas ordinarias.
ESTEBAN URREIZTIETA
Madrid. 10/10/2016: Decenas
de alcaldes del PP aprendieron a financiar irregularmente
sus campañas durante los años de la trama Gürtel gracias
a un detallado powerpoint explicativo
al que ha tenido acceso EL MUNDO.
Los responsables nacionales del partido
trasladaban verbalmente a los dirigentes regionales las directrices básicas
para superar el límite legal de gasto sin ser descubiertos por el Tribunal de Cuentas.
Algunos de ellos, como ocurrió en la Comunidad de Madrid,
plasmaron las instrucciones en diapositivas para transmitir el mensaje en
cadena a sus primeros ediles.
En sus proyecciones se instaba a los cargos
populares a desviar los donativos a las cuentas corrientes ordinarias para,
desde allí, camuflar gastos electorales y no pasar por la cuenta oficial de
campaña. Y es que habitualmente con los fondos transferidos por la sede central
a estos depósitos se alcanzaba el tope legal.
Por eso se sugería comprar vallas o
publicidad en prensa desde las cuentas ordinarias siempre que se falseara la
factura para evitar el concepto «para la campaña».
El partido alertaba asimismo del riesgo de
«delito electoral» si el partido declaraba al Tribunal las cifras electorales
maquilladas y sus proveedores, las reales. LA SEGUNDA CLASE
Tras aconsejar el desvío de donativos a la
cuenta corriente ordinaria, el PP alertaba de que el partido declara, por un
lado, los gastos de campaña al Tribunal de Cuentas mientras que las empresas
los comunican por su cuenta. Al engañar al órgano fiscalizador, ambas partes
debían declarar lo mismo.
Este periódico ha tenido acceso al documento
que utilizó el PP en sedes regionales como la de Madrid y en el que se explica
de forma clara y didáctica cómo debían canalizarse en campaña los fondos
recaudados para no levantar las sospechas del Tribunal de Cuentas.
El documento fue bautizado «presentación
pueblos financiación de campaña», consta de apenas una decena de páginas y
detalla cómo manejar adecuadamente los donativos para gastar lo necesario
sorteando las limitaciones legales.
Este periódico ha podido acreditar que fue
manejado durante años, los que coincidieron con el apogeo de la trama Gürtel, al
menos por los responsables de las campañas electorales en la Comunidad de
Madrid y exhibido a primeros ediles del partido en sesiones privadas.
El archivo informático se custodiaba en el
ordenador de un destacado responsable del Comité Electoral del
PP madrileño y conserva la huella digital de creación del mismo, que identifica
su autoría, y la fecha de su primera consulta: el 13 de enero de 1999 a las
once y media de la noche.
Por su parte, según precisan a este
periódico fuentes de la antigua dirección del PP, este powerpoint recoge fielmente las instrucciones
verbales dadas previamente por los dirigentes de Génova a las distintas sedes
regionales y describe unas prácticas que la Justicia ya ha acreditado que se
llevaron a cabo.
Con su contenido el partido pretendía
advertir de los riesgos en los que podían incurrir sus responsables si se
instrumentaban los donativos al partido sin control alguno o si se gastaba de
más sin tomar las debidas precauciones.
La primera de las imágenes de la proyección
aborda en términos generales cómo funciona la «financiación de los partidos
políticos» en España. En ella se explica de forma esquemática que, en
condiciones normales, la cuenta corriente ordinaria de cualquier sede regional
del PP se nutre de las «cuotas ordinarias y extraordinarias» de los afiliados
así como de «extras» provenientes de «cenas, loterías y otras actividades
organizadas por la formación».
Con los fondos ya en esta cuenta, el partido
hace uso de los mismos para «gastos ordinarios y de gestión; alquiler (de las
sedes); luz, teléfono y agua; actividades del partido; y personal». Y deja
claro que, a priori, «no» se pueden destinar estos para sufragar gastos
derivados de las «elecciones».
No en vano, para ello establece la ley que
los partidos deben abrir una cuenta de campaña que fiscaliza el Tribunal de
Cuentas. PAGO DE GASTOS EXTRA CON FACTURAS FALSAS
En esta diapositiva se alertaba a los cargos
del PP de que antes de unas elecciones no se pueden abonar gastos de campaña.
Por lo tanto, en el caso de hacerlo, debían encargar facturas falsas en las que
no figurase «para la campaña» o «de campaña electoral».
Al mismo tiempo se explicaba a los primeros
ediles populares que existía una «cuenta corriente de donaciones» a la que iban
a parar las «donaciones particulares» ya sean «nominales» o «anónimas»,
prohibidas por ley, y las procedentes de «empresas». Siempre teniendo en cuenta
que a las entidades que contratan con la Administración no les está permitido
donar ni tampoco pagar gastos de campaña o derivados del funcionamiento
ordinario de la formación política. Y que los particulares ponían donar con un
límite de hasta 6.000 euros.
Con estos dos canales de ingresos abiertos,
el partido se encontraba con un gran problema que pasaba a resolverse en la
primera página del powerpoint.
Y es que junto a estas dos cuentas
corrientes, se encontraba la referida de la campaña electoral, que se nutría
básicamente de las aportaciones realizadas por la tesorería nacional del
partido.
El nudo gordiano estriba en que sólo con la
asignación nacional se cubría habitualmente el límite legal de gasto para las
campañas. Por lo tanto, había que idear un subterfugio para gastar lo que se
quisiera sin pasar por este último canal, evitar superar el listón establecido,
y no levantar sospechas.
Por eso en esta diapositiva figura una
flecha que dirige los fondos procedentes de la cuenta de donaciones a la cuenta
ordinaria. La explicación es sencilla: si se canalizaban directamente las
ayudas a la cuenta de campaña se superaría automáticamente el tope.
Al abrir este ramal bancario los donativos
se diluían entre el resto de operaciones habituales y desde dicho depósito se
realizaban pagos relacionados con la campaña pasando inadvertidos. CÓMO EVITAR EL TEMIDO DELITO ELECTORAL
Si el PP declaraba gastos de campaña por
valor de «5.000» y las empresas que hicieron los trabajos comunicaban al
Tribunal de Cuentas haber cobrado «5.600» se incurría en un delito. Por lo
tanto, el partido instaba a consensuar las cifras con los contratistas.
Una vez sentadas estas normas básicas de
funcionamiento, se alertaba a los cargos populares en la siguiente página de
otro importante riesgo latente. El de que se produjera un descuadre entre la
cifra que declaraba el partido al Tribunal de Cuentas por los gastos de campaña
y los que declaraban las empresas proveedoras a las que habían contratado las
diferentes sedes.
Es decir, existía el peligro de que se
contrapusiesen de golpe las cifras oficiales con las reales evidenciándose el
descuadre.
De esta forma, y de una manera gráfica, se
explicaba a los cargos públicos que cabía la posibilidad de que las sedes
pagasen a las empresas proveedoras «5.600», como cifra indicativa, y que tanto
el partido a nivel «nacional» como «regional» declaren sólo «5.000» para no
superar los límites de gasto fijados.
De esta forma uno de los problemas a los que
se enfrentaba habitualmente la formación era que el órgano fiscalizador
disponía, por un lado, de una cifra de gasto que se ajustaba casi siempre a la
realidad, la que declaraban las empresas que participaban, ajenas a los límites
del Tribunal de Cuentas. Y, al mismo tiempo, de otra mucho mucho menor y falsa,
la facilitada por la propia formación política.
De ahí que el powerpoint recalcara que se podía dar perfectamente
la circunstancia de que «comunicamos 5.000» y, a renglón seguido, las empresas
«informen al Tribunal, 5.600». De darse esta circunstancia, se incurriría en
«delito electoral». Por eso se aleccionaba a los cargos del PP de la
importancia de consensuar con los proveedores y con el propio partido las
cifras que iban a ser comunicadas finalmente al órgano fiscalizador. Este
apartado se resalta con una gran flecha de color rojo y con la referencia al
temido «delito electoral» en mayúsculas, con un tipo de letra mayor en señal de
peligro.
Junto a las dos bloques de diapositivas
anteriores, se incorporaba a la presentación una filmina en la que se recalcaba
otro apartado muy a tener en cuenta: lo que «se puede hacer y lo que no antes
de la campaña y en campaña».
Con anterioridad a los comicios se establece
como funcionamiento normal que las «donaciones» se canalicen a través de la
«cuenta corriente regional de donaciones», que de ahí pasen a la «cuenta
corriente ordinaria» y que acaben transfiriéndose a las empresas que prestan
los servicios para el funcionamiento rutinario. Hasta ahí ningún problema.
En vísperas de unas elecciones esta dinámica
no representa ningún peligro siempre y cuando se tuviera en cuenta que «no se
puede pagar» algo «para suministrar en campaña».
Por eso, si se hacía, lo cual constituía una
práctica habitual, ya fuera abonar con antelación «inserciones en prensa o
radio» o «vallas», se debía emitir una factura falsa para burlar los controles
legales.
En los recibos no debía figurar bajo ningún
concepto «nada» que pudiera relacionar el pago con la «campaña». Debiendo
eliminarse referencias del tipo «para la campaña», «de campaña electoral,
etc.».
Una vez ya en plenos comicios autonómicos y
municipales, se explica en la misma diapositiva, las donaciones debían seguir
el mismo orden descrito anteriormente. Esto es, que pasaran directamente de la
cuenta de donaciones a la cuenta corriente regional. Para, desde allí, sufragar
gastos extra. En ningún caso el trasvase de los donativos debía realizarse
directamente a la cuenta de campaña para no superar los límites establecidos.
Mediante esta fórmula, como se ha mencionado
anteriormente, se diluían en la cuenta corriente habitual y se camuflaban los
pagos electorales situándolos lejos del foco del Tribunal de Cuentas, que
concentraba todos sus esfuerzos en la cuenta oficial de campaña.
Por último, había que tener en cuenta, tal y
como se explica en otra diapositiva, que los fondos «presupuestados» para la
campaña y, por lo tanto, declarados al Tribunal de Cuentas, debían canalizarse
a través de la cuenta corriente de campaña para, desde allí, pagar «sobres y
papeletas, propaganda y publicidad, alquiler de locales, personal, transporte
de candidatos, correspondencia y franqueo; intereses de crédito; y varios». Si
se quería inflar el canal oficial las únicas «soluciones» pasaban por «aumentar
el presupuesto» siempre y cuando se redujera «el de otras comunidades». O colar
los gastos en las cuentas de funcionamiento ordinario.
El tribunal de Gürtel tiene la palabra
El PP espera conocer hoy la decisión del
tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el 'caso Gürtel' en relación a la
petición de nulidad del juicio que solicitó el representante legal del PP el
pasado miércoles, adhiriéndose a las planteadas por el resto de los acusados.
El PP se sienta en el banquillo como responsable civil a título lucrativo. El
abogado del partido que preside Mariano Rajoy, Jesús Santos, alegó que se
habían vulnerado derechos fundamentales como el derecho a un juez ordinario
predeterminado por ley, el derecho a un proceso con todas las garantías, el
derecho a conocer la acusación o el derecho a la tutela
judicial efectiva.
COMENARIO: Ah, pero yo creía
que sólo en el PSOE eran corruptos. A ver cuándo se enteran "todos"
los españoles que el PP ha institucionalizado la corrupción en España. No iba
desencaminado Pedro Sánchez al no querer apoyar a un partido como éste. Lo
acusaban de buscar su interés personal negándose a apoyar a Rajoy, pero yo
opino que no necesariamente era así y podía tener otras motivaciones más
serias. Más han buscado su interés personal los gobernantes actuales
promoviendo la corrupción en provecho propio.LA RECORTA…
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