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viernes, 14 de octubre de 2016
Correa revela que la gran obra pública de Aznar escondía comisiones del 3% al PP El principal acusado en Gürtel destapa el amaño en obras de "carreteras, autopistas y el AVE", pero obvia nombres de ministros y empresas "Luis Bárcenas lo gestionaba con el correspondiente ministerio y yo pagaba la comisión del 2% o del 3% a Génova", relata ante el tribunal El cabecilla de Gürtel ratifica durante el juicio la confesión que publicó eldiario.es en noviembre de 2015
Pedro Águeda / José Precedo / Marcos Piñeiro.13/10/2016:
En un giro sorprendente de su declaración,
Francisco Correa hizo aflorar el lado oculto del milagro económico español.
Delante de un tribunal, con los medios de comunicación retransmitiendo en
directo su declaración, el principal acusado del caso Gürtel ha desvelado que
él participó en el amaño de las principales obras del país durante el Gobierno
de José María Aznar. “Carreteras, autopistas y obras del AVE”, el símbolo del
progreso de aquellos años lleva en su reverso el sello del 3% en comisiones
para el Partido Popular, según el testimonio de Correa.
Después de seis horas de declaración, ya por la tarde, Correa no dejó un
resquicio a la duda: el dinero negro iba a parar al Partido Popular. Fue Luis
Bárcenas, gerente del partido a principios de los noventa, quien le propuso
buscar a empresarios que colaborasen con la formación. Correa se quedaría con
una parte de las comisiones; la otra iría para Bárcenas y el PP.
El empresario fue explicando cómo al
principio le costó que Bárcenas contara con él para facturar trabajos al
Partido Popular. Cuando se ganó su confianza –fruto, según él, de un eficiente
servicio que ahorraba al PP cantidades enormes en gastos electorales–, Bárcenas
se abrió. Y con las campañas, los mítines y los viajes del partido llegó todo
lo demás. “Vamos a intentar hacer gestiones para cuando salen los concursos
públicos de la Administración, intentar favorecer o adjudicar a algunos
empresarios que luego van a colaborar con el partido”, contó al juez que le explicó
el entonces gerente del partido.
En el último tramo del interrogatorio,
Correa pasó de contar el plan a los detalles de su ejecución. "Reunía a un
empresario que nos daba la licitación para ver si la obra podía ser para
nosotros, yo se lo pasaba a Luis Bárcenas, que lo gestionaba con el
correspondiente ministerio. Si el empresario conseguía la obra, yo pagaba la
comisión del 2% o del 3% a Génova", ha dicho a preguntas de la fiscal
Concepción Sabadell.
Ha ocurrido después de que el tribunal
hiciese sonar la grabación más comprometedora para el PP de cuantas realizó
subrepticiamente José Luis Peñas, el concejal de Majada honda que denunció la
trama Gürtel, en la que participó, y que hoy se sienta también en el banquillo
de los acusados. “Yo a Bárcenas le he llevado, yo he hecho con él un día… Vamos
a sumar, 1.000 millones de pesetas. Yo, Paco Correa, le he llevado a Génova y a
su casa”, se ha podido escuchar con dificultad a través de los deficientes
altavoces del juzgado.
Por la mañana, Correa había dicho que con
esa expresión se refería al dinero que había hecho ganar, en forma de ahorro,
al Partido Popular con su trabajo. Parecía referirse a sus trabajos para las
campañas electorales y otros actos, por el contexto del interrogatorio en el
que se produjo su explicación.
Pero por la tarde, la versión viró: “Yo no
sé la cantidad de dinero exacta que he llevado al PP de haber gestionado obras.
Puede ser que haya sido mil [millones de pesetas], puede ser que haya sido más,
o puede ser que haya sido menos, no lo tengo contabilizado, es una forma de
hablar en un máster de tenis, en una cena. No niego lo que digo ahí, no niego
para nada, lo que no puedo precisar es si es verdad, si fueron 500 [millones de
pesetas], fueron 1.000 o fueron 2.000. Lo que es cierto es la práctica”.
Correa había dibujado durante toda la
jornada un modo de hacer negocios en los que confundía constantemente el
cohecho, la prevaricación y la malversación con la “labor de lobby” que, según
su versión, se realiza con naturalidad en otros países. Defendió que ese
trabajo era fruto de sus contactos políticos y que desembocaba siempre en un
beneficio para la Administración contratante, el empresario y para él mismo,
vía comisión. Acaso por eso, la fiscal Sabadell ha querido que quede claro de dónde
procedían las comisiones que llevaba Correa a Génova. “Sí, era por obras”, ha
zanjado por la tarde el empresario, para el que Anticorrupción solicita 110
años de cárcel.
Faltan nombres
A pesar de la gravedad de la afirmación,
Correa evitó señalar el nombre de las empresas implicadas y el detalle de los
ministerios afectados. Evidentemente, son obras que solo puede licitar el
Ministerio de Fomento, cuyo titular fue Francisco Álvarez-Cascos entre 2000 y
2004. Pero no salió el nombre de Álvarez-Cascos ni el de cualquier otro
ministro. Y la fiscal, por el momento, tampoco se lo ha preguntado. Correa
insistía una y otra vez en que contaba todo lo que sabía, pero también añadía
que le resultaba imposible confesar cuestiones de las que nunca se ocupó o que
no recordaba.
En ese periodo de Álvarez-Cascos fue cuando
la constructora Hispánica, del acusado Alfonso García-Pozuelo, pasó de ser una
sociedad de tercera fila a competir con las grandes del país. Su antiguo dueño,
que ha decidido colaborar con la Justicia, dijo el martes que él había
pagado dinero negro a Correa y que parte de éste acababa en “organismos
centrales”, en referencia a la sede de Génova, si se cotejan las
entradas de dinero en la caja B de la trama Gürtel, incautada en 2009, a nombre
de García-Pozuelo, y las que reflejó a mano Luis Bárcenas con destino a las
oficinas del PP.
Correa había explicado a la fiscal por la
mañana: “Es verdad que tuve esa relación con Pozuelo. Y es verdad que él me
decía que estaba interesado en una carretera. Era una licitación
pública. Yo gestionaba con Bárcenas si era posible ese candidato, porque daba
unas buenas licitaciones y si se hacía, él daba una comisión, yo me quedaba con
una parte y otra era para Bárcenas. No era solo con García Pozuelo".
Revés para Rajoy
Hasta el momento en que Correa decidió
involucrar al Gobierno de Aznar en el amaño de contratos de las obras del AVE,
la confesión no pintaba mal para el actual líder del PP, Mariano Rajoy. El
cabecilla de Gürtel se había quejado de que sus tratos con la dirección
nacional se acabaron en 2004, cuando Rajoy asumió la presidencia del partido.
Correa explicó que su mano derecha en los
negocios, Pablo Crespo, no “tenía química” con Rajoy desde su época de Galicia.
La explicación hay que buscarla en las guerras internas que el PP gallego libró
en los estertores del fraguismo. Rajoy capitaneó el sector
del birrete, la
facción urbana del PP que disputó el poder al clan de la boina, un grupo de
dirigentes con mucho control territorial que lideraba Xosé Cuiña, de quien
Pablo Crespo fue su mano derecha. Aquella enemistad que se prolongó durante
años fue la que expulsó a Correa y compañía de Génova 13 cuando Rajoy tomó
el mando.
Pero la bomba que Correa se guardó para el
último tramo de su declaración involucra también al actual presidente del
Gobierno. Rajoy formaba parte del Consejo de Ministros que aprobó las
adjudicaciones de las obras del AVE, que según el cabecilla de Gürtel estaban
amañadas y reportaban comisiones en negro al Partido Popular.
La confesión en eldiario.es
La confesión de Correa en el juicio ratifica la
declaración que entregó en un sobre a Ignacio Escolar, director de eldiario.es,
mientras negociaba en 2015 con Anticorrupción una rebaja en la petición de
condena. La Fiscalía consideró insuficiente sus revelaciones para todo lo que
solicitaba y el acusado dio la espantada en plenos contactos con las
acusaciones populares, sin ninguna explicación.
Aquella confesión decía: "En 1996 hablo
con Luis Bárcenas, quien me indica que hay una serie de personas situadas en
puestos políticos, y que me necesita como intermediario ante los empresarios de
obra civil. (…) Se trataba de adjudicar obras a los empresarios a cambio de que
abonaran un porcentaje que yo recaudaría en beneficio de Luis Bárcenas".
La pieza que se juzga estos días en la
Audiencia Nacional se ciñe a los presuntos delitos de la trama en la Comunidad
de Madrid, Castilla y León y Estepona (Málaga). Pero una vez más, en el
transcurso del interrogatorio se coló una cuestión ajena a la pieza, en este
caso de la Comunidad Valenciana. Y otra vez en referencia a la financiación
irregular del PP. “Posiblemente en Valencia hicimos cosas irregulares con la
financiación del partido. (...) Cuando acabamos una campaña, teníamos que
cobrarla. Los empleados, los proveedores... Si nos tenía que pagar un
constructor, pues nos tenía que pagar un constructor", afirmó Correa.
COMENTARIO: Pasó impune la campechana... pasó impune
la del GAL... Pasó impune la de la guerra de Irak... Y pasarán impunes las de la Gürtel y los ERE, aunque todas están
despejadas.
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