¿Cómo es posible que nos hayamos comido la hucha de las pensiones en cinco años? El PP ha logrado dejar malherido un sistema que aguantaba más de cien años mejorando el bienestar y la calidad de vida de los españoles.


OCTAVIO GRANADO: Sin ningún
lugar a dudas, Luis de Guindos es el Ministro más serio del Ejecutivo que nos abandona; es decir, al que más
se le nota cuando dice una verdad a medias. Le preguntaron hace dos días por
las pensiones y dijo que la única forma de garantizar el sistema de pensiones
es disponer de crecimiento económico y de empleo.
Lo que no explicó de Guindos (ni tampoco al
parecer le aclaró su hermano, que después del fiasco de la discoteca acabó como
funcionario de la Seguridad Social jubilado a comienzos de este año), es
simplemente que la Seguridad Social aguantó cuatro años consecutivos de caída del
PIB con incrementos del Fondo de Reserva. Pero ahora el Ministerio de
Economía reconoce un déficit record para el año 2016, y el fin del Fondo para
el 2017. Si están gobernando los buenos, y además se crea empleo ¿Cómo es
posible que nos hayamos comido el Fondo de Reserva en cinco años y tengamos que
preparar, sin que casi nadie se entere, una drástica reducción de las pensiones
y algunas transferencias del Estado para ir tirando? Solución: Porque el
problema no pivota esencialmente sobre el aro de las pensiones, sino en el de
los ingresos. Hemos convertido desde 2011 el total del Sistema de Seguridad
Social en un remedo dramático de los Regímenes Especiales (Agrario, Empleadas
de Hogar) con los que habíamos acabado antes: los salarios son ridículos, se
pagan escasas cotizaciones, las pensiones cada vez se reducirán más. La “devaluación competitiva”
con la que estamos saliendo de la crisis nos convierte en el segundo país de
Europa con más trabajadores pobres (el
primero es Rumanía), es decir, con mayor número de personas con trabajo
sometidas a privación y exclusión.
No obstante, hay que reconocer un especial
mérito a la gestión del Partido Popular: Ha sido capaz en tiempo record de
dejar malherido un sistema que aguantaba más de cien años mejorando el
bienestar y la calidad de vida de los españoles. Pero en esta afirmación hay
implícita la necesidad de por dónde hay que comenzar la cura, que debe empezar simplemente
por dejar de asfixiar al enfermo. Debemos reponer la protección a los
parados, lo que significa que vuelvan a cotizar por bases dignas, desde
los 52 años, y sin incompatibilidades leoninas. Así es posible que disminuya el
superávit del INEM, del que se enorgullece de Guindos, pero disminuiría en
igual cuantía el déficit de la Seguridad Social que están sacando del Fondo de
Reserva.
Debemos conseguir que el Estado abone todo el
dinero que la Seguridad Social gasta sin reembolso alguno cada año en tarifas
planas y otras reducciones de cotización, que en contra de lo que
firmaron todos los partidos en el Pacto de Toledo. Debemos devolver la
cotización a las familiares que cuidan a personas dependientes, a los
estudiantes de Formación profesional, a todos los becarios… Es decir, debemos
dejar de matar la gallina de los huevos de oro para cuadrar las cifras de todos
los Ministerios. Debemos conseguir que todos los que trabajan menos de siete
días coticen por los fines de semana, que los profesores y maestros contratados
sigan de alta durante los meses de verano, que se cotice solo para pensiones
obligando al Estado a que financie presupuestariamente la formación de
empleados y parados y otras tantas zarandajas. Y lo que es más importante:
debemos conseguir que los empleos temporales acomoden sus periodos de
cotización rellenando en parte las lagunas que produce la endémica
intermitencia. Porque de no hacer nada de esto, estaremos cayendo en la Pobreza
Perpetua, ya que no solo seremos pobres trabajando, sino que dejaremos de
trabajar y seremos jubilados pobres.
Si conseguimos esto, la Seguridad Social puede
reponer sus ingresos con un impuesto especial sobre las actividades sin
afiliación, sobre la parte de los salarios que ahora no paga (todo
aquello que supere los 37.000 € al año), y sobre los beneficios escandalosos de
las empresas sin trabajadores. Y no necesitamos más seguir escuchando que la
solución es el aumento del empleo, cuando nos precipitamos al desfiladero al
son de las declaraciones oficiales.
COMENTARIO: Esta es la recuperación económica de Rajoy.
A finales de diciembre de 2011, Zapatero dejó la hucha de las pensiones en
66.815 millones de euros. En cuatro años de gobierno (en diciembre de 2015) el
señor Rajoy se ha pulido la hucha de las pensiones hasta dejarla en 31.481
millones de euros. A ese ritmo, por supuesto que ya no le aguanta otra
legislatura de cuatro años. Se ha cargado el fondo de reserva de la Seguridad
Social. Menuda herencia que deja al próximo presidente de gobierno que venga
(aunque se "auto herede" el mismo).Después no se a quien echara la
culpa de tal desaguisado, no tendrá más remedio que culparse asa mismo. Así y
todo los Españolísimos le seguirán botando, porqué los que le botan se creen
todas las mentiras que estos del PP, les cuentan de que la economía va de
maravilla y que la recuperación de la misma ya está superada, muy lejos de la
realidad,en fin que se siga disfrutando de lo botado.LA RECORTA…
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