URL.LA RECORTA (DIRECTO EN CÓDIGO QR)

URL.LA RECORTA (DIRECTO EN CÓDIGO QR)

domingo, 31 de julio de 2016

Hillary Clinton despliega la estrategia para desenmascarar a Donald Trump La candidata demócrata intenta buscar la fórmula para desarticular el efectivo mensaje del republicano


Washington 31 JULIO 2016:  Hillary Clinton, candidata demócrata a las elecciones presidenciales de noviembre, empieza a tomarle las medidas a su rival, el republicano Donald Trump. En el discurso en el que aceptó la nominación del Partido Demócrata, en Filadelfia, Clinton ensayó los argumentos que empleará contra el magnate neoyorquino. Le retrató como un político autoritario que amenaza los valores de EE UU, un empresario que abusó de los trabajadores y un ignorante sin el temperamento para ser comandante en jefe de la primera potencia mundial. Nadie ha dado aún con la estrategia correcta para tratar a este candidato indomable e imprevisible. La campaña electoral para elegir al sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca entra en una nueva fase. Ambos partidos han elegido a sus candidatos. Los demócratas, a Clinton esta semana en Filadelfia. La semana anterior, en Cleveland, los republicanos nominaron a Trump. Contra pronóstico, este novato de la política asociado a la telerrealidad, al mundo de los casinos y los rascacielos y a las revistas del corazón, derrotó a su 16 rivales en las primarias del Partido Republicano. Lo logró ofendiendo a excombatientes, jueces y mujeres, poniendo motes denigrantes a sus rivales y agitando los miedos de la clase trabajadora blanca golpeada por la globalización.

Primero, sus rivales —algunos de ellos, políticos muy experimentados— le ignoraron. Pensaron que era un fenómeno pasajero. Después se dejaron intimidar. Se abstenían de atacarle para evitar ser víctimas de sus mofas. Finalmente algunos decidieron responderle. En vano. El ascenso de Trump era imparable.

En los debates que deben enfrentarlos, y durante toda la campaña, Clinton debe encontrar la fórmula para contrarrestar la retórica de Trump. En Filadelfia dio algunas pistas.

“Sólo yo puedo arreglarlo”, dijo la semana pasada Trump en la convención de Cleveland. Aludía al caos y la violencia que supuestamente reinan en EE UU. “Los americanos no dicen: ‘Sólo yo puedo arreglarlo’", replicó Clinton. "Decimos: ‘Lo arreglaremos juntos’. Recordad: nuestros fundadores lucharon en la revolución y escribieron una Constitución para que América nunca fuese una nación donde una persona tuviese todo el poder”.

En Filadelfia, Clinton contó con la ayuda del general de los marines John Allen, que avaló su capacidad como comandante en jefe en contraste con las propuestas de Trump, que amenaza con incumplir con la obligación de defender a los socios de la OTAN y defiende la tortura. El discurso más efectivo fue el de Khizr Khan, un inmigrante musulmán cuyo hijo, militar de EE UU, cayó en Irak. Trump quiere vetar la entrada al país de musulmanes. “¿Usted ha leído la Constitución?”, preguntó Khan a Trump. “Con gusto le prestaré mi copia”.

Trump basa su atractivo en sus supuestos éxitos empresariales. Clinton recordó que con sus casinos y hoteles en Atlantic City (Nueva Jersey) arruinó a proveedores y pequeños negocios porque se negó a pagarles. Señaló que, pese a su retórica patriotera en favor del made in USA, fabrica sus productos en China, México, India y Turquía.

“Ahora Donald Trump dice, y es una cita: ‘Yo sé más del ISIS que los generales…’”, dijo Clinton. Y añadió: “No, Donald, no sabes”.

“¿Tiene el temperamento para ser comandante en jefe?”, se preguntó. “Pierde los papeles a la mínima provocación… Imaginadlo en el Despacho Oval enfrentándose a una crisis de verdad”. Citando unas palabras de John F. Kennedy tras la crisis de los misiles de 1962, recordó que lo que preocupaba a Kennedy en aquel momento era que provocasen una guerra “no unos grandes hombres con autocontrol y cautela, sino unos hombres pequeños, a los que mueve el miedo y la vanidad”.

Con sus mensajes irrespetuosos y sus promesas de construir muros y vetar la entrada a fieles de una religión, Trump es alguien que ignora la esencia de EE UU, según Clinton. “Todo se resume en lo que Donald Trump no entiende: que América es grande porque América es buena”.

“¡USA, USA!”, coreaban los delegados demócratas al final de la convención: la respuesta patriótica al gamberrismo político de Donald Trump.

COMENTARIO: Si Bush hijo se pasmó ante el ataque a Torres Gemelas, apresuradamente Trump oprimiría el botón detonando una III Guerra Mundial, sin importar culpables. Su éxito en las primarias republicanas obedece a que ex tremizó lo "políticamente incorrecto" con raíces en ese partido, que lo exporta como epidemia a la política mundial actual. Veremos si con la crisis, EEUU giró a la derecha con Trump o a la izquierda de Sanders, marco de las elecciones, junto con un juego de estrategias y personalidades, donde Trump personifica al elefante loco y hormonal e Hillary a la serena, audaz y experta domadora, dotados de equipos que Trump casi destruyó y del que Hillary hizo gala en la Convención.LA RECORTA…



No hay comentarios:

Publicar un comentario