La cooperativa de Peralta (Navarra) San Antón rompió
la baraja en 2012. Llevaba años entregando la leche a las industrias a un
precio por debajo del mercado. Mientras hubo beneficios y capacidad de seguir
adelante, callaron. Pero una vez que los ingresos disminuyeron hasta un punto
en que no había rentabilidad ("nos decían, o cobras esto, o ya puedes
tirar tu leche") se decidieron a hablar. El regulador de la competencia
comenzó a tirar del hilo, y descubrió un acuerdo de precios de prácticamente
todas las empresas del sector en España, un cártel en el sentido más clásico.
La multa, que aún no se ha pagado porque ha sido recurrida por todas las
industrias, fue de 80 millones de euros.
"Se nos dijo que se nos protegería, que no se
sabría quién hizo la denuncia"
Supuestamente, la cooperativa navarra debía ser
considerada como testigo protegido y a sus 16 ganaderos los asesores les decían
que no les pasaría nada. CNMC debía de protegerles para evitar reprimendas.
"Se nos dijo que se nos protegería, que no se sabría quién hizo la
denuncia y esta constaría como anónima". Incluso a día de hoy CNMC asegura
que es una denuncia anónima y se desconoce quién la hizo. Pero a la hora de la
verdad, en un segmento muy endogámico, todo el mundo supo que eran ellos. Y
entonces vinieron las represalias. A San Antón dejaron de comprarle la leche.
Uno por uno, los que habían sido sus antiguos clientes se marcharon. Una
campaña en Change.org en las navidades de 2014 evitó que Senoble (proveedor de
Mercadona) dejara de comprarles el 31 de diciembre y dejara sin destino a miles
de litros. Por entonces, ya era su último cliente. El escollo
de Mercadona-Senoble se salvó in extremis, pero sólo sirvió para dar aire un
tiempo más. La eliminación de las cuotas lácteas en abril de 2015 supuso tal
vez la puntilla definitiva para la cooperativa de Peralta. Con la libre
posibilidad de adquirir leche sin cuotas, su cooperativa proscrita tuvo cada
vez menos posibilidad de colocar una leche "que siempre nos habían alabado
por ser de gran calidad". Los precios a la baja de la materia prima
hicieron el resto. De las 16 personas que tenían explotaciones ganaderas cuando
la denuncia se produjo, actualmente sólo 5 siguen con la actividad. El resto
están saliendo del negocio, vendiendo sus vacas y algunos las instalaciones.
Los socios aprobaron recientemente en una asamblea pedir el concurso de
acreedores con una deuda de 600.000 euros con La Caixa y otra de 120.000 con
Banco Popular. Así que un juzgado mercantil navarro decidirá el destino de la
cooperativa, que ya es agua pasada para muchos de los que la integramos.
"Para los que queramos seguir en el negocio, tendremos que separarnos
completamente de lo que supuso San Antón, hasta en el nombre. Trabajar sin que
se nos relacione con ella".
"En el sector nadie movió un dedo para ayudarnos,
aunque todos nos decían que teníamos razón"
Ahora, años después de la denuncia y tras pasar un
calvario económico, son muchas las críticas que estos profesionales del sector
primario tienen para con su profesión. "En el sector nadie movió un dedo
para ayudarnos, aunque todos nos decían que teníamos razón. Varias cooperativas
lo estuvieron contemplando, pero finalmente lo rechazaron por miedo. Nosotros
nos gastamos más de 300.000 euros en abogados, un dinero que ya no está en la
cooperativa y que no ha servido para nada. Tampoco los sindicatos nos ayudaron.
UPA un poco, pero el resto no han querido saber nada. La cooperativa está
muerta. Yo ya sólo quiero pasar página", asegura otro de los afectados.
El miedo es tan grande que algunos ganaderos hasta han
solicitado a este periodista que no publicara esta información por miedo a
represalias.
¿Protección al que denuncia?
"Lo que aprendemos de esto es que es mejor no
denunciar y seguir tragando, el que se sale de la linde está muerto",
asegura otro de los ganaderos. Pese a que consideran un gesto valiente el que
hicieron al denunciar, creen que las instituciones no les han protegido,
haciendo irrespirable el ambiente y provocando la división de los propios
ganaderos, muchos de los cuales no entendieron que se mordiera la mano que les
daba de comer, aunque les diera cada vez menos de comer.
El desamparo de la cooperativa navarra recuerda en
bastantes cosas a la situación de los que denuncian casos de corrupción ante el
juez, como ha dicho en repetidas ocasiones Ana María Garrido, una de las
primeras denunciantes de Gürtel, en su caso en el ayuntamiento de Boadilla del
Monte (Madrid). Algunos partidos como Ciudadanos están hablando de legislar
para proteger a los que denuncien ante instancias judiciales. Tal vez podría
ampliarse a denuncias de competencias, que están creciendo con la nueva CNMC y
su programa de 'clemencia', que permite a un agente que ha participado en
prácticas anticompetitivas reducir su castigo si denuncia a los demás. Pero
para los ganaderos de Peralta, esto ya llega tarde.
Una demanda
Curiosamente, ahora es la vía judicial la que podría
restablecer parte de lo perdido a estos ganaderos. Una demanda mercantil, que
se presentó en un juzgado de Granada, contempla multas millonarias de algunas
de las compañías participantes en el cártel hacia San Antón. Son Puleva,
Asturiana, Celega (proveedor de Senoble). En total, los exganaderos de San
Antón reclaman unos 15 millones de euros de compensación, por los precios más
bajos que el cártel pagó durante más de una década. Puleva es la más afectada,
con 8,6 millones.
"Algunos dependemos de esta demanda para
restaurar unas cuentas que se han ido al garete tras tomar la decisión que
tomamos", asegura otro de los granjeros. Una apuesta arriesgada, toda vez
que la justicia nunca ha contemplado indemnizaciones de tamaña cuantía en el
sector lácteo por acuerdos de precios, por muy demostrados que estén.
COMENTARIO: ¿"Testigo
protegido"? ¿En España...? Al día siguiente de la correspondiente
resolución judicial, verás publicado tu nombre y apellidos, carné de identidad,
número de móvil, nombre de tu padre y tu madre, domicilio, etc. etc.
La vida es una ristra de guerras... antes de ir a una,
mira si tienes alguna posibilidad de ganarla... que tu causa sea justa o
injusta, es lo de menos... lo que importa es tu capacidad "militar",
tu poderío...
Muchas veces, sin comerlo ni beberlo - como suele
decirse - ya te ves metido en una guerra, quieras o no...Dicho esto creo que el
libre mercado es una falacia en sí mismo.
Si el libre mercado tiende de manera natural al
monopolio, ya que el fuerte compra al débil y acaba con la competencia y por
tanto necesita regulación, deja de ser libre.LA RECORTA…


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