En el caso concreto de las explosiones que tuvieron
lugar este martes, la carencia de una CIA europea ha cobrado especial
transcendencia por cuánto las investigaciones apuntan a que los autores de los
atentados en suelo belga guardan relación con la célula que perpetró los
ataques de París el pasado noviembre. De hecho, los ataques de ayer se
produjeron sólo cuatro días después de la detención en el cercano barrio de
Molenbeek de Salah Abdeslam, uno de los ejecutores de la matanza parisina. La
inteligencia belga, en teoría en contacto con la francesa y con la de otros
países europeos, no ha podido impedir que los yihadistas vuelvan a sembrar el
terror en el corazón del viejo continente.
El atentado perpetrado en enero de 2015 contra el
semanario satírico francés Charlie Hebdo por terroristas vinculados a Al Qaeda
en la Península Arábiga elevó la presión sobre la necesidad de avanzar hacia la
Inteligencia común y la Comisión Europea se vio obligada a reconocer que no
tenía planes de lanzar una CIA europea en toda la UE a pesar de los esfuerzos
anteriores para poner una propuesta sobre la mesa. Algunas voces destacadas
como las del primer ministro italiano, Matteo Renzi, respaldaron la idea de
conformar un espionaje comunitario potente. Sin embargo, hay Estados miembros
que se niegan a dar pasos en este sentido, ya que su estrategia es mantener las
cuestiones de seguridad nacional bien alejadas del dominio de la UE. El debate
se reabre ahora. Tal y como afirma José Manuel Díaz-Caneja Greciano,
experto en Inteligencia y Seguridad, en un análisis para el Instituto Español
de Estudios Estratégicos (IEEE), adscrito al Ministerio de Defensa, "la
identificación de amenazas globales y el alcanzar una comprensión de su
impacto, requiere algo más que simplemente compartir información. Se requiere
una mayor colaboración en la fusión de información y en la producción de
inteligencia entre los nodos cooperativos que están distribuidos en las
ubicaciones donde los terroristas o redes criminales operan, planean o buscan
para atacar".
A su juicio, "mucha de la información necesaria
para comprender la dinámica de una amenaza, e incluso para reconocer que una
amenaza existe, requiere intercambios de información multilaterales y para
alcanzar ese eficaz intercambio de información e inteligencia es necesario el
desarrollo de nuevas capacidades analíticas, procesos y políticas". Según
Díaz-Caneja, "faltan instrumentos intergubernamentales para explotar
completamente el intercambio de información, tanto a nivel nacional como
internacional".
Este experto cree que el INTCEN podría ser "el
embrión" de esa futura Agencia europea de Inteligencia, pero nunca
concebida como un "macro-servicio de inteligencia" o un "servicio
de inteligencia tal y como lo conocemos a nivel nacional". A su entender,
el papel de esta CIA de los Veintiocho sería el de "servir de punto de
unión de las inteligencias nacionales y suministrar a los países los análisis
conjuntos que éstos, con sus propios medios, fuesen incapaces de generar".
Todo, agrega, basado en "el criterio de la máxima flexibilidad y de la
cooperación por una necesidad de conocer".
En resumen, Díaz-Caneja considera la UE necesita una
"estructura de inteligencia que proporcione información continuada,
validada, integrada y oportuna, que sirva para alertar y valorar situaciones, y
que además sea independiente de la que proporcionen los estados, para por un
lado intentar evitar la manipulación de ciertos países ocultando información
relevante, y por otro, facilitar el proceso de toma de decisiones".
Diferencias con la Oficina 'Europol'
El INTCEN cuenta actualmente con alrededor de 100
trabajadores y tiene como misión proporcionar análisis de inteligencia, alerta
temprana y conocimiento de la situación al Alto Representante y al Servicio
Europeo de Acción Exterior (SEAE), la Comisión, los Estados Miembros y otros
organismos y altos cargos de la UE. Maneja recursos proporcionados por los
servicios de seguridad de inteligencia de los Veintiocho, obtenidos de fuentes
abiertas (medios de comunicación, sitios web, blogs, etc.), información diplomática,
de redes consulares, organizaciones internacionales, organizaciones no
gubernamentales, misiones y operaciones de la PCSD (Política Común de Seguridad
y Defensa), del Centro de Satélites de la UE, visitas y misiones de obtención
de información en escenarios de crisis.
En el Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia de la
UE conviven organizaciones como EUROPOL (Oficina europea de Policía), EUROJUST,
el sistema Schengen (SIS), el de Información de Aduanas (SlA), la Red Judicial
Europea (RJE) y la Oficina Europea contra el Fraude (OEF). A diferencia de
EUROPOL, el INTCEN no es un organismo de cooperación policial propiamente
dicho, dado que forma parte del SEAE, aunque contribuye a ello mediante una
evaluación de las amenazas basándose en la información que obtiene de los
recursos antes citados. Este organismo está pensado para realizar
"aportaciones útiles en términos operativos", como el suministro de
información a escala de la UE acerca de los destinos, las motivaciones y los
desplazamientos de los terroristas. Cuestión aparte es que lo haga actualmente
con eficacia. Por ello, la creciente demanda de una CIA europea. COMENTARIO:
No se
acaba con los terroristas porque no interesa acabar con ellos, por qué no lo sé,
pero a los políticos europeos les da igual acabar con esos asesinos.
Si se quiere acabar con ellos lo que no se puede hacer
es no detener a un terrorista porque tus leyes te prohíben detener a partir de
las 21:00, como ha pasado en Bélgica.
Una solución muy sencilla es acabar con estas ratas
como hacen los rusos, sin detenciones, a la chita callando.
Y un punto débil de estos mamarrachos es cuando se
inmolan, hacer enterrar sus restos con grasa de cerdo y expulsar a su familia
de Europa para siempre.
A no ser claro que nos interese todo este espectáculo.
Quizás a los políticos parece que sí.LA RECORTA…


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