Trabajadora del Fon de la Placa del Merca ha sido multada
con 100 euros por un agente de la Policía Municipal. El guardia que le impuso
la denuncia dejó el vehículo policial mal aparcado y entró en el
establecimiento para comprarse una pasta, en concreto una caña. Las empleadas
de la tienda comentaron entre ellas, en voz alta pero sin dirigirse al agente,
que el coche patrulla que veían desde el mostrador estaba mal estacionado. El
policía, mientras hacía cola para comprar, se sintió primero aludido y luego ,
como se pudo constatar, ofendido, pero no dijo nada. Cuando pagó su dulce tuvo
un arranque de furia y, con tintes de abuso de poder, se dirigió a una de las
empleadas que había realizado el comentario en voz alta, sacó su libro de
multas y sancionó sin más a una de las trabajadoras. Los hechos se remontan a
la tarde del pasado 24 de enero del 2016, aunque la sanción le ha llegado a
Emilia Navarrete, la multada, hace tan sólo unos días. En el escrito de la
sanción, el agente la justifica con una sola frase: «Por faltas de respeto y
consideración dirigidas a un miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad». No
explica nada más. Según el relato de la propia Emilia Navarrete, aquel día, a
las 17 horas, el agente aparcó el coche patrulla en la zona peatonal de la
Plaça del Mercat, en un lugar donde la propia Policía Municipal no para de
poner multas a los conductores que allí estacionan indebidamente. «El policía entro en la panadería y, mientras
hacía cola, mi compañera, mirando al coche patrulla, me preguntó ¿allí se puede
aparcar? Yo le contesté: no, no se puede. Claro que no», cuenta la panadera. El
guardia compró su pasta y cuando salía por la puerta se volvió. «Se giró y nos
dijo que era una falta de educación hacer aquel comentario delante de él. Yo le
contesté que en la panadería había más gente y que en ningún momento nadie se
había dirigido a él. Estamos hablando mi compañera y yo y nada más», afirma que
le respondió al servidor público. COMENTARIO: Que se puede de un policía municipal,
está dependienta quizás ignore que los policías municipales no pertenecen a las
fuerzas de seguridad del estado como pone en la denuncia, éstos agentes son
funcionarios del ayuntamiento, así pues lo que debería de hacer esta empleada,
es recurrir ese atropello de este ciudadano y por supuesto denunciarlo por
atribuirse competencias que no tiene y menos por un comentario, así mismo amiga
denunciada usted puede denunciar a este agente o funcionario, por
estacionamiento indebido impidiendo el paso halos peatones por aparcar el coche
policial, en una calla peatonal, y aparte tener una audiencia con el Alcalde de
esta ciudad para que destituya a este caradura y mala persona que parecen y actúan
como dueños y señores del Oeste y qué mancha con sus actos el buen nombre de la
ciudad, así nos luce el pelo en este País de pandereta.LA RECORTA…
URL.LA RECORTA (DIRECTO EN CÓDIGO QR)
viernes, 12 de febrero de 2016
Un policía municipal multa a una panadera tras aparcar mal el coche patrulla
Creat: 11 FEBRER, 2016: Una trabajadora del Forn de la Plaça del Mercat ha
sido multada con 100 euros por un agente de la Policía Municipal. El guardia
que le impuso la denuncia dejó el vehículo policial mal aparcado y entró en el
establecimiento para comprarse una pasta, en concreto una caña. Las empleadas
de la tienda comentaron entre ellas, en voz alta pero sin dirigirse al agente,
que el coche patrulla que veían desde el mostrador estaba mal estacionado. El
policía, mientras hacía cola para comprar, se sintió primero aludido y luego ,
como se pudo constatar, ofendido, pero no dijo nada. Cuando pagó su dulce tuvo
un arranque de furia y, contintes de abuso de poder, se dirigió a una de las
empleadas que había realizado el comentario en voz alta, sacó su libro de
multas y sancionó sin más a una de las trabajadoras. Los hechos se remontan a
la tarde del pasado 24 de enero del 2016, aunque la sanción le ha llegado a
Emilia Navarrete, la multada, hace tan sólo unos días. En el escrito de la
sanción, el agente la justifica con una sola frase: «Por faltas de respeto y
consideración dirigidas a un miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad». No
explica nada más. Según el relato de la propia Emilia Navarrete, aquel día, a
las 17 horas, el agente aparcó el coche patrulla en la zona peatonal de la
Plaça del Mercat, en un lugar donde la propia Policía Municipal no para de
poner multas a los conductores que allí estacionan indebidamente. «El policía entro en la panadería y, mientras
hacía cola, mi compañera, mirando al coche patrulla, me preguntó ¿allí se puede
aparcar? Yo le contesté: no, no se puede. Claro que no», cuenta la panadera. El
guardia compró su pasta y cuando salía por la puerta se volvió. «Se giró y nos
dijo que era una falta de educación hacer aquel comentario delante de él. Yo le
contesté que en la panadería había más gente y que en ningún momento nadie se
había dirigido a él. Estamos hablando mi compañera y yo y nada más», afirma que
le respondió al servidor público.
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