Leticia Núñez: Nadie quiere operar desde el aeropuerto
de Burgos. Este martes se cumplían los peores pronósticos y ninguna compañía
aérea se presentó al concurso para contratar una nueva operativa de vuelos en Villa
fría. El pliego se cerraba en blanco avivando los temores de cierre en una
infraestructura que, sin vuelos comerciales desde el pasado verano, apenas
superó los 100 pasajeros.
Se buscaba una compañía que ofertara una ruta regular
a Barcelona, con al menos cinco vuelos a la semana, con salida a primera hora
de la mañana y regreso a última de la tarde. Además, el Consorcio de Promoción
del aeropuerto contemplaba la opción de una operativa especial de verano. El
concurso salía por dos años y una aportación de 600.000 euros anuales, fruto de
las cantidades aportadas al alimón por el Ayuntamiento y la Diputación de
Burgos, que darían 150.000 euros al año cada uno, más los remanentes que se
habían quedado sin gastar en ejercicios anteriores. "Era un poco de
trampa", asegura Javier Gil, concejal de Imagina Burgos, la candidatura
popular integrada por Izquierda Unida y Equo fundamentalmente, partidaria de no
subvencionar vuelos comerciales con dinero público. "Supone una
respiración artificial. Era evidente que no iba a ser rentable. Llegabas a
mayo, que es cuando empezaba el operativo de verano y tenías el dinero de la
anterior campaña y el de la presente. Al final te quedabas sin un duro",
agrega. El desinterés total por volar desde Villafría era un
secreto a voces. Ya lo avisó el alcalde burgalés, Javier Lacalle, hace unas
semanas. "Dudo mucho que se pueda presentar alguien", dijo. "Lo
que no se puede pretender es que con el dinero estrictamente local (Diputación
y Ayuntamiento) se consigan los mismos objetivos", agregó en alusión a la
nula aportación de la Junta de Castilla y León, que hasta mayo del año pasado
aportaba más de dos millones de euros para que volara Air Nostrum. "Suplir
la retirada del dinero regional es prácticamente imposible", lamentó el
regidor 'popular' insistiendo en que esta decisión marcó "un antes y un
después".
Ante la falta de colaboración autonómica, la compañía
suspendió la ruta a Barcelona y abandonó la región. "Si no hay
colaboración autonómica, es difícil mantener cualquier tipo de operativo en
marcha", remató Lacalle al respecto. Prueba de que los 600.000 euros
anuales del pliego son insuficientes, es que el último operativo contratado en
León partía de un presupuesto superior al millón de euros.
COMENTARIO:Y suma y sigue el despilfarro y los escándalos
de las antiguas corporaciones autonómicas, y municipales financiando con dinero
público obras faraónicas que a priori ya sabían que no serían rentables,
cobrando mordidas en comisiones y empobreciendo de paso halos ciudadanos Españoles,
para beneficiarse la casta política y sus amiguetes del alma.LA RECORTA…


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