Todos los grupos políticos votaron a favor, a
excepción del Partido Popular, que hasta el mayo pasado gobernaba la capital y
vetaba sistemáticamente la iniciativa. A partir de la histórica votación, un
total de 30 calles cambiarán de nombre en un plazo máximo de seis meses.
Un ejemplo de los topónimos destinados a ser borrados
es la calle de los Caídos de la División Azul. Sigue formando parte del
callejero de la capital de España, pero tiene los días contados, dado que
conmemora la unidad más conocida de voluntarios españoles que combatieron junto
a las tropas nazis en el frente del Este durante la Segunda Guerra Mundial.
Miembros de asociaciones para la memoria histórica
recibieron con un aplauso desde el balcón de la sala de sesiones del Ayuntamiento
lo que llevaban pidiendo décadas. Ahora los activistas pro derechos humanos
piden que este sea solo el primer paso hacia el restablecimiento de la dignidad
democrática ante las víctimas del régimen.
Más allá de la plaza de Arriba España, la mayoría de
las calles en la lista del Ayuntamiento conmemoran los nombres de militares que
tuvieron responsabilidad directa en delitos que distintas organizaciones
internacionales consideran crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, igual que
entre los políticos, entre la ciudadanía las opiniones están enfrentadas.
"Ya vale de esa España de bandos", comentó
la medida un concejal de Ciudadanos, Sofía Miranda. "A mí esa España no me
representa. Creo que como todos, nacidos en democracia, no quiero más división,
quiero reconciliación".
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.Víctimas españolas del Holocausto, ignoradas por el
Estado"A diferencia de Alemania, de Italia o de Francia, en España los
franquistas han gozado y gozan aún hoy de todos los beneficios de quienes
vencieron en su momento, incluidos los económicos. Entonces hubo un pacto de
silencio y si en su momento pudo o no entenderse más o menos, lo que no tiene
sentido después de 40 años es mantener ese pacto de silencio sobre lo que
sucedió aquí", opina el portavoz de la Asociación para la Recuperación de
la Memoria Histórica, Bonifacio Sánchez. "No es un problema de dos bandos,
es un problema entre demócratas y fascistas".
La intención del Ayuntamiento es aprobar un plan
integral de memoria de Madrid y otro de Derechos Humanos para que tras retirar
los polémicos nombres del callejero sigan más medidas en el cumplimiento de una
ley a nivel estatal del año 2007 por la cual deben retirarse escudos,
insignias, placas y todo tipo de menciones conmemorativas que exalten la
dictadura.

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