Aun así, estos días nos hemos visto obligados a
pensar, a reflexionar e incluso a indignarnos por culpa de la reunión ENTRE
Rodrigo Rato y el Minstro de Interior el pasado 29 de julio. ¿No podíais
esperar un poco más, desgraciados? ¿No podéis ni respetar la puta vida
intelectual de encefalograma plano en agosto? ¿Cuál es el límite de la
inventiva del PP en materia de jodernos la existencia de formas inesperadas?
Rodrigo Rato no es casta. Rodrigo Rato es LA CASTA, un
ser creado a partir de la condensación de esta energía resultado de la alianza
post-franquismo (también conocido irónicamente como La Transición) y el
neoliberalismo. Militante del PP, diputado, vicepresidente, ministro, director
gerente del FMI y presidente de CAJA MADRID. Allí donde haya dinero encontrarás
a Rodrigo Rato. Los jueces no temen que escape del país para evitar el juicio
porque saben que para dar con él basta tirar un billete al suelo y aparece al
instante.
Pero ahora mismo el cargo más polémico de su currículo
es el de presidente de Bankia. Rato GESTIONÓ esta entidad de forma tan
ineficiente y corrupta que incluso sus amigos del FMI no dudan en apuntar que
el rescate económico de tapadillo que nos dieron a los españoles es en buena
parte culpa de los pufos de Bankia. El 22 de julio fue a declarar por uno de
sus muchos chanchullos y unos días después decide visitar al ministro de
Interior a ver si aclaran algo de lo suyo.
El escándalo ha pillado a Rajoy de vacaciones, que en
su caso quiere decir sencillamente que le ha pillado lejos de casa, porque de
todas formas solo aparece ante España en momentos de euforia idiota para decir
gilipolleces como “muy español y mucho español”. Pero desde el MINISTERIO DE
INTERIOR han afirmado que tan solo se ha tratado de una reunión informal y que
se ha producido en dependencias oficiales porque no tienen nada que esconder.
Claro que no. ¿Para qué molestarse en esconderlo? Si la gente podría sorprender
a Rajoy sacándole la cartera del bolsillo y la indignación le duraría tres o
cuatro días y después volvería a votarle.
Según Interior, Fernández Díaz se ha reunido con Rato
porque son buenos amigos y tenían ganas de verse. Y claro, en el improbable
caso que vaya a prisión, queda feo que un ministro le visite, aunque estos
tipos acaben en celdas enormes con prostitutas asiáticas desnudas que hacen de
mesa. Pero aunque esto sea cierto, ¿qué mierdas hace un ministro recibiendo en
su lugar y hora de TRABAJO a amigotes con causas penales abiertas?
COMENTARIO: Quien de estos dos personajes miente.
El ex vicepresidente
del Gobierno Rodrigo Rato contradice la versión del MINISTERIO DE INTERIOR y ha
reconocido en declaraciones a El País que en su reunión con el ministro del
Interior, Jorge Fernández Díaz, habló sobre su situación procesal.
"Hablamos de todo lo que me ESTÁ pasando", asegura. Así pues creo que
al buen entendedor con pocas palabras le sobra.LA RECORTA…


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