MANUEL SAGÜÉS Pamplona 7 JULio 2015: El muy concurrido primer encierro de la Fiestas de San Fermín ha tenido una duración de 2 minutos y 23 segundos, con tres heridos por asta de toro. Lo ha protagonizado a gran velocidad y violencia la ganadería extremeña de Jandilla. A pesar de que los mansos han tomado la iniciativa para encabezar y agrupar a la manada desde los
primeros metros, esta se ha alargado por el
recorrido. El jandilla Fastuoso, número
67, ha tomado el mando como un obús por la parte derecha de la Cuesta de Santo
Domingo, sorprendiendo a decenas de corredores, que en ningún caso podían
aguantar el eléctrico tranco del jandilla. Los encierros de 2015 se
han cobrado la primera cornada de carácter grave, con una profunda
herida en el
tórax a un corredor estadounidense. Después, Cruz Roja ha informado de un
segundo corneado en la espalda también de la misma nacionalidad. Un tercer
corneado, leve, en un pie, es británico. Fastuoso siguió chuleándose por todo el
recorrido a pesar de que los mansos de cabeza intentaron en todo momento bajarle
los humos. En la curva de Estafeta, Fastuoso dejó también otra estampa violenta,
novedosa hasta para los más viejos de la ciudad, al lanzar a un mozo contra la
pared y en el impacto arrancar una tubería bajante de agua.
COMENTARIO: Se de antemano que en esta época de fiesta se esta
criticando mucho, el maltrato animal,
sobretodo los anti taurinos, y se hacen
muchos comentarios que se salen de contesto, pues para
hablar o comentar del tema, a mi entender habría que enterarse antes de los orígenes
de estas fiestas de san Fermín, dicho esto y para los detractores de este
acontecimiento, me boy a permitir a explicar sus orígenes, así pues vamos a
recordar sus orígenes.
Los
encierros de San Fermín tienen un origen medieval en
la "entrada": los
pastores navarros traían a los
toros de lidia desde las dehesas de La Ribera de Navarra hasta la plaza mayor, que servía de
coso taurino al no existir una plaza de toros. La noche anterior a la corrida
la pasaban acampados cerca de la ciudad, y al amanecer, entraban a la carrera
arropados por los toros mansos (cabestros) y acompañados de gente que, a caballo
o a pie, ayudaba con palos y gritos a encerrarlos en los corrales. En 1717 y 1731 se producen bandos que prohíben correr
el encierro. En 1776 se construye el primer vallado hasta
la plaza de toros que estaba en la actual plaza del Castillo. Con el tiempo, a finales del siglo
XIX, se pasó de correr detrás de ellos para ayudar a encerrarlos, a correr
delante; así se convirtió en una costumbre popular. Ya en 1856 pasa a denominarse encierro (antes era entrada) y se corren por
primera vez por Lacalle. Dicen
las crónicas que los primeros en desafiar las prohibiciones que impedían correr
delante de los astados fueron los carniceros del Mercado de Santo Domingo,
situado junto a la cuesta del mismo nombre. En 1867 el consistorio dicta un bando para
reglamentar la carrera, y se documenta el primer "montón" en 1878.
No obstante. Es de suma
importancia resaltar que, a diferencia de lo que ocurre en buena parte de cosos
en que se celebra suelta de vaquillas, en Pamplona está prohibido
terminantemente maltratar a los animales, propinar patadas, subirse encima,
cogerlas del rabo o similar. El trasgresor de esta norma suele ser reprendido
de forma contundente por la multitud y además se arriesga a una fuerte multa.
LA RECORTA …


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