Publicado: 20 mar 2015: http://es.rt.com: En China, la tradición prescribe tocar grandes tambores para asustar al dragón que se ha comido el cielo. En la India, las mujeres embarazadas no deben salir para evitar que la sombra traiga mala suerte a sus futuros hijos. En todo el mundo siempre han existido rituales relacionados con los eclipses solares, y en el siglo XXI las cosas no han cambiado mucho.
El eclipse solar de este 20 de marzo ha sido un tema
clave en las redes sociales a lo largo de toda la semana y una de las búsquedas
más populares de Google. Se trata, de hecho, de una manifestación del antiguo
miedo ante estos fenómenos naturales, sostiene el diario británico 'The
Independent', que pasa a analizar las causas de esta mezcla de fascinación y
estupor. Los eclipses son un fenómeno relativamente
infrecuente: desde una misma zona del planeta no se puede observar más que unas
cuantas veces al siglo. En la antigüedad, cuando las vidas humanas eran mucho
más cortas que ahora y la experiencia no se transmitía tan fácilmente entre
zonas y generaciones, los recuerdos de los eclipses no se remontaban muy atrás.
Esto
quiere decir que cada vez que sucedía se trataba de un acontecimiento
misterioso e inexplicable. Además en Occidente, hasta el año 500 a. C., cuando
los astrónomos griegos adquirieron los conocimientos necesarios para
pronosticar un eclipse, el fenómeno resultaba impredecible (algo que no sucedía
en el continente americano, donde los mayas tenían estos conocimientos desde
hacía siglos) Incluso cuando terminó la era de la astronomía
geocéntrica de Ptolomeo, que postulaba que la Tierra era el centro inmóvil del
universo y que el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas giraban a su
alrededor, el miedo ante los eclipses no desapareció. Se seguía creyendo que el
comportamiento de los cuerpos celestes tenía algún significado para la vida de
la Tierra, incluso que Dios se servía de estos fenómenos para enviar
advertencias al hombre.
Desde el inicio de los tiempos, las rutinas humanas se
basaban en los ritmos del sol, fuente de calor y vida. La 'desaparición'
repentina del sol siempre interrumpía el orden habitual de la vida. El
entusiasmo contemporáneo por este tipo de fenómenos es consecuencia de la
experiencia evolutiva humana. Es una mezcla de los temores que nuestro
subconsciente ha heredado de nuestros antepasados, pero también la curiosidad
por algo poco habitual, lo que siempre ha sido el motor de la historia de la
humanidad, sostienen expertos entrevistados por 'Te Independen’. COMENTARIO:
Desde tiempos inmemoriales, se hace referencia, a este fenómeno de la
naturaleza o del firmamento, como un suceso de desastres, hoy les trigo una publicación
que encontré en un blog amigo "Biblioteca Hypatia" del IES Valle de
Camargo (Cantabria), de que esta primavera viene anunciada por un eclipse de
sol.
Así que
respondemos a su invitación aportando algunos textos que hablan, precisamente,
de eclipses, como este poema de Richard EBERHART (EEUU, 1904-2005):
EL ECLIPSE
"Estaba de pie en el frío abierto
Para ver la esencia del eclipse
Que era su perfecta oscuridad.
Estaba de pie en el frío del porche
Y no podía pensar en nada tan perfecto
Como la esperanza de luz que tiene un hombre
Al encarar la oscuridad."
La sensación
de desamparo y de incertidumbre embarga al ser humano, en efecto, ante el sol
que se oculta. Enrique JOVEN, en El castillo de las estrellas, menciona el
efecto del eclipse del año 939, durante la batalla de Si mancas:
"Encontrándose el ejército cerca de Si mancas, hubo un espantoso
eclipse de sol, que en medio del día cubrió la tierra de una amarillez oscura y
llenó de terror a los nuestros y a los infieles, que tampoco habían visto en su
vida cosa semejante. Dos días pasaron sin que unos y otros hicieran movimiento
alguno. Finalmente los de Al-Ándalus perdieron la batalla y, al volver a
Córdoba, Abd al-Rahman III mandó crucificar a trescientos oficiales por su
cobardía.". KITAB AR-RAWD. Espero que este relato les haya aportado algo como
el tema que nos ocupa el (EL ECLIPSE)LA RECORTA…



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