Los poderes nucleares del mundo disponen de un arsenal de aproximadamente 16.000 ojivas nucleares, según informó AFP citando a agencias energéticas internacionales.
POR cantidad de ojivas el líder es Rusia, con UNAS
8.000, seguida por EE.UU. con 7.300.
Corea del Norte, Irán y la India son los países más
inseguros en lo que se refiere al manejo de materiales atómicos. Los tres más
fiables son AUSTRALIA, Canadá y Suiza, conforme a la Iniciativa de Amenaza
Nuclear.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica,
el mundo CUENTA con 443 reactores funcionales y 65 en construcción. COMENTARIO:
Sola mente de pensar que algún descerebrado, pueda apretar el fatídico botón rojo
y con ello enviar el planeta, (TIERRA) a su destrucción total, me pone los
pelos de punta yo soy de los que piensan de que siempre a ávido un principio y
que abra un final dicho esto, no tengo mas remedio que empezar por el principio
que aunque es largo el relato es bien cierto que se lo que real mente paso, ya
que el empleo de una bomba nuclear lanzada por(US)sobre(JAPÓN) es el culpable
de que hoy día estemos donde estamos, las bombas nucleares se tiraron concreta
mente sobre los pueblos Japoneses de(Hiroshima, y Nagasaki)como siempre hay
unos culpables de ese genocidio, ya que (JAPÓN)estaba dispuesto a rendirse a
consecuencia de los bombardeos, que se produjeron sobre(JAPON) El 10 de
marzo de 1945. Esa noche, trescientos treinta y cuatro B-29 cargados
de Napalm, de los cuales dos llegaron con unos minutos de antelación que los
restantes y bombardearon su objetivo marcando una gran X, tras lo cual los
aviones restantes, en formación, ocuparon el cielo de Tokio en una extensión de
40 km² aproximadamente, dejando caer 8.250 bombas de 250 kilos que estallaban a
150 m de altura y proyectaban a su vez 50 bombas de 3 kg cargadas de napalm. La
ciudad quedó convertida en una enorme antorcha entre la cual, las personas que
no habían quedado abrasadas por el primer efecto del napalm, buscaban refugio
contra las llamas que hicieron que en la zona atacada la temperatura alcanzase
los 800ºC. A la mañana siguiente, en las calles yacían los cuerpos de aquellos
que habían muerto asfixiados cuando los incendios agotaron el oxígeno del aire,
y en los puentes de los ríos los de aquellos que fueron arrollados por la
avalancha humana que huía del fuego intentando encontrar refugio en los ríos.
El agua de las acequias, albercas y piscinas se había evaporado y su fondo se
encontraba cubierto por los cadáveres de los que se habían refugiado en ellas.
Únicamente el cauce central de los ríos se demostró un refugio seguro, aquellos
que buscaron los refugios contra los bombardeos convencionales perecieron
asfixiados. Más de 100.000 personas murieron y 40.000 resultaron heridas de
consideración. El 50% de la ciudad quedó destruida y el 20% de su industria
inutilizada. La Air Forcé sufrió la baja de 14 bombarderos y la desaparición de
ocho tripulaciones. El ministro Shigenori Togo dio instrucciones a su
embajador en Moscú para que la Unión Soviética (única gran potencia que en
aquellos momentos se encontraba en paz con Japón como resultado del Pacto de
Neutralidad que ambos firmaran en 1941) mediara frente a Estados Unidos una
rendición pactada. Esta comunicación fue interceptada por los servicios de
inteligencia estadounidenses.
El Presidente Truman exigió la rendición incondicional
a Japón. El ex presidente Herbert C. Hoover, entre otros, le aconsejaron, como
único medio para conseguir la rendición de Japón, garantizar la figura de su
emperador. Es objeto de discusión el que el secretario de estado James F.
Byrnes fuese el único que le aconsejara mantener las exigencias de rendición
incondicional.
El 4 de julio Churchill comunica a Truman la
aprobación de Gran Bretaña para el uso de la bomba. El objetivo sería una
ciudad que dispusiera de instalaciones útiles para la guerra. También, serían
ciudades que no hubiesen sufrido los bombardeos a los que estaba siendo
sometido Japón para una óptima valoración de los efectos de la bomba.
17 de julio de 1945 Truman, presente en la Conferencia
de Potsdam, recibe la noticia de los resultados de Trinity: “Baby
satisfactorily born” (nacimiento satisfactorio del bebé): Estados Unidos ha
probado con éxito la bomba atómica y el ejército dispone de dos de ellas para
su uso inmediato. En el transcurso de la conferencia de Potsdam, el
Emperador Hirohito envía un mensaje personal a Stalin expresándole sus deseos
de poner fin a la guerra lo antes posible y envía como emisario a un príncipe
miembro de la casa real. Truman y Stalin mantuvieron conversaciones sobre los
intentos de rendición de Japón. Truman anotaría en su diario: “Telegrama del
emperador japonés pidiendo la paz. Parece que los japoneses se rendirán antes
de la entrada de Rusia. Estoy seguro que lo harán cuando Manhattan aparezca
sobre su patria". Es tema de discusión si Stalin recibió o no al emisario
japonés, el hecho es que Stalin no respondió a la petición de Japón
posponiéndola, en un principio, a la conclusión de la conferencia.
El 2 de agosto, la Conferencia de Potsdam concluye con
una declaración en la que se exige a Japón la rendición incondicional. A
propuestas del secretario de estado James F. Byrnes se retira la cláusula en la
que se garantizaba la posición a su emperador.
Truman, desde Potsdam, no espera a la conclusión de la
conferencia y da la orden de lanzar la primera bomba atómica. Japón ignora la
resolución de Potsdam no dándose por enterado del ultimátum.
Los bombardeos [editar]
Enola Gay, en exhibición El 2 de agosto de 1945, en la
isla de Tinian, en las Islas Marianas, la fuerza aérea de ataque atómico estaba
dispuesta para actuar. Durante las últimas semanas sus tripulaciones habían
estado entrenándose con vuelos a la altura a la que se iba a realizar el definitivo,
a 9.600 m, en misiones a Japón donde dejaban caer una única bomba sobre
objetivos muy concretos.
Al B29 que transportaría la bomba se le retiró el
armamento, dejando sólo la ametralladora de cola. Su comandante, Paul Tibbets
lo bautizó con el nombre de su madre: “Enola Gay”, y a la bomba se la bautizó
con el nombre de “Little boy” (Pequeño muchacho). Enola Gay,
en exhibición El 2 de agosto de 1945, en la isla de Tinian, en las Islas
Marianas, la fuerza aérea de ataque atómico estaba dispuesta para actuar.
Durante las últimas semanas sus tripulaciones habían estado entrenándose con
vuelos a la altura a la que se iba a realizar el definitivo, a 9.600 m, en
misiones a Japón donde dejaban caer una única bomba sobre objetivos muy
concretos.
Al B29 que transportaría la bomba se le retiró el
armamento, dejando sólo la ametralladora de cola. Su comandante, Paul Tibbets
lo bautizó con el nombre de su madre: “Enola Gay”, y a la bomba se la bautizó
con el nombre de “Little boy” (Pequeño muchacho).
El 5 de agosto el Enola Gay, con Little boy en sus
entrañas despegó de Tinian con destino a Japón escoltado por cinco B29. Uno
destacado con misión de comprobar las condiciones meteorológicas, dos para
medir las consecuencias del impacto, fotografiar y filmar, y otros dos como
escolta. El objetivo era Hiroshima en primer lugar, y si su cielo no estuviese
libre de nubes, lo que impediría registrar los efectos de la bomba, Nagasaki,
Kokura o Niigata, la que mejores condiciones meteorológicas ofreciera.
El 6 de agosto, sobre Hiroshima el cielo estaba
radiante y a las 8,15 el Enola Gay dejó caer la bomba atómica sobre el puente
Aioi, centro geográfico de la ciudad. Sus habitantes, acostumbrados a ver pasar
los B29 sin descargar sus bombas sobre ellos, se vieron sorprendidos por
aquella gran explosión que en escasos segundos arrasó la ciudad en un radio de
tres kilómetros.
Mientras el ejército japonés trataba de ocultar el
bombardeo a sus ciudadanos, el presidente Truman se dirigió a su población a
través de la televisión: “Hace poco tiempo un avión americano ha lanzado una
bomba sobre Hiroshima inutilizándola para el enemigo. Los japoneses comenzaron
la guerra por el aire en Pearl Harbor, han sido correspondidos sobradamente.
Pero este no es el final, con esta bomba hemos añadido una dimensión nueva y
revolucionaria a la destrucción […] Si no aceptan nuestras condiciones pueden
esperar una lluvia de fuego que sembrará más ruinas que todas las hasta ahora
vistas sobre la tierra.”
Tres días después, el 9 de agosto, el bombardero B-29
apodado "Bock’s Car" dejaba caer sobre el centro de Nagasaki la
segunda bomba atómica “Fat Man” (hombre gordo), alcanzando a la fábrica
Mitsubishi, pero quedando los astilleros de su puerto a más de 2 km del centro
de la explosión. La ciudad quedó igualmente destruida.
El presidente Truman pacta en secreto con Japón la
rendición a través de su embajada en Suiza. La figura del emperador Hirohito
sería preservada.
El 10 de agosto Japón se rinde incondicionalmente. No
obstante, una parte del ejército conspira sin éxito para interceptar la
grabación del emperador Hirohito dirigida al pueblo de Japón. El 15 de agosto
el pueblo de Japón oyó por primera vez la voz de su emperador y fue para anunciar
la capitulación. Bueno es un buen trozo de lo que real mente paso y que la
historia recordara sobre esta atrocidad, yo por mi parte voy a hacer una reflexión…Si(US)no
hubiera lanzado esa poderosa y destructiva bomba,que por cierto no era
necesario el haberla lanzado ya que los(JAPONESES)estaban vencidos, repito si
no la hubieran lanzado hoy día no tendríamos tantas armas atomicas,ya que a raíz
de ese lanzamiento y viendo su poder destructivo, empezó la carrera armamentística,
fabricando más y mas,earmas de destrucción masiva y sola mente para mantener
una hegemonía o jerarquía de poder y decir yo soy más fuerte que tu,si darse
cuenta de que han cometido el gran error de sus vidas, porque a raíz de ese
acontecimiento las naciones hoy día casi todas tienen armas nucleares y digo yo
¿Para qué? Con que ¿Fin, destruir nuestro planeta? Y lo dejo hay sobre la
conciencia de todos los dirigente de las naciones con armamento nuclear, antes
de lanzar sopesar las consecuencias…LA RECORTA…



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