La decisión ha consternado a los usuarios de las redes
sociales. Ahora deberán crear chistes y memes con otros famosos haciendo el
ridículo a los cuales les importa una mierda las chanzas que hacen sobre ellos
unos muertos de hambre que se pasan el día en Internet.
¿Pero cuál ha sido entonces la nueva apuesta para el
anuncio de la Lotería de Navidad? Pues la vieja sensiblería barata que tan bien
han explotado los publicistas en estos tiempos de crisis. La gente está
cabreada. Pero a nuestro amigo Capitalismo Neoliberal esto no le interesa. Así
que a través de anuncios lacrimógenos pretende infundirnos una falsa esperanza
apelando a la bondad humana.
El banco te desahucia. El gobierno te miente y
traiciona. Tu jefe te paga un sueldo con el que no sobreviviría ni una rata de
alcantarilla. Eso cuando no te echa a la calle sin indemnización de ningún
tipo. Y si sales a protestar, la policía te destroza a hostias. Pero no te
cabrees, hombre. El mundo es maravilloso. La gente es buena, aunque todos esos
que han convertido tu vida en una mierda son… esto… bueno, “gente”. Pero aún
hay esperanza. Si este año no puedes comprar el décimo en tu bar de toda la
vida, seguro que el camarero te lo guarda por si al final toca.
Yo me siento mucho mejor después de ver el anuncio. De
verdad. He bajado al bar a tomar una caña. Desde hace unos años lo llevan unos
pobres chinos que trabajan más que el sastre de Hulk. Creo que el camarero no
sabe mi nombre. De hecho creo que no me distingue del resto de los clientes. A
los chinos les cuesta igual diferenciarnos a nosotros como nosotros a ellos.
Pero bueno, el mundo es bonito y la gente amable, ¿no? Estoy convencido que me
guardará un décimo por si las moscas, ¿no? ¿No? ¿NO?
Pues no. Claro que no. Pero esa crisis no es la que
aparece en el anuncio con ese hombre con cara de perro mojado y apaleado y esa
mujer con pintas de leer a Paulo Coelho y darle un cachete a Pablo Iglesias a
la salida de un mitin. Porque los publicistas no saben nada de nuestro mundo. Y
ni ganas. Porque el suyo probablemente sí que es maravilloso, y no quieren
tener remordimientos ni malos pensamientos cuando vayan a dormir por la noche.
COMENTARIO: A los Españoles solo les queda, por estas
fechas ser optimista; y si quieren comprar, algún decimo o participación
de un numero de lotería, solo les queda la opción de hacer horas extras, o pidiendo,
en todo caso limosna para comprarme un décimo; haciendo como no, la cuenta de
la lechera ya que, con el premio pondré una fábrica y contrataré al señor Montarrón,
le haré trabajar el doble por la mitad de sueldo, le pagaré el 50% de la paga
de navidad y lo despediré después de Reyes. Lo asombroso de todo esto, es
mantener la ilusión de, muchos ciudadanos que no son capaces de ver entre los
cristales de los coches oficiales para ver la realidad, del mundo en que
vivimos la plebe. Tengo que decir que a pesar de todo, me encanta
esta tradición tan inteligente de fomentar la lotería de navidad en el trabajo,
bar, comunidad de vecinos y demás. Gente que lleva un año sin salir a cenar
fuera porque no se lo puede permitir tirando 40, 60 euros a la basura. Muchos
ciudadanos dirán por ejemplo, es que la lotería es un invento, (Español) Y no
le falta razón, como también sabemos de qué si te toca la lotería, sería la
única forma de progresar económicamente…LA RECORTA…



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