Ya hubieran dicho la mitad
de lo que han vertido en contra de los matrimonios homosexuales durante el
genocidio nazi, cientos de miles de vidas se hubieran salvado; pero no, ante
Hitler, Franco, Pinochet, Videla o Mussolini se caracterizaron por su
ambigüedad, falta de contundencia y vergonzoso silencio, o en cohabitación
cómplice directa. Como Jorge Arturo Agustín Medina Estévez que apoyó sin
reservas a la dictadura del general Augusto Pinochet.
También los apoyos de los
papas Pio XI, Pio XII y Juan XXII que dan su bendición especial a Franco en su
golpe militar y guerra fratricida entre españoles:
"a los que se habían
impuesto la difícil y peligrosa tarea de defender y restaurar los derechos y el
honor de Dios y de la Religión" (Pío XI, Castelgandolfo, 1936).
"España (...) acaba de
dar a los profetas del ateísmo materialista de nuestro siglo la prueba más
excelsa de que por encima de todo están los valores de la religión y del
espíritu" (Pío XII, 1939).
"Franco da leyes
católicas, ayuda a la iglesia, es un buen católico: ¿Qué más se quiere?"
(Juan 23, 1960).Así pues creo que donde está la iglesia, no mandan los políticos…LA
RECORTA.




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