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NOTICIAS DE ESPAÑA: El Picotazo de Enrique López Bermejo
Escándalo farisaico.
Mediáticos “tambores de guerra”. Viejos rencores. La “maldición”, según
algunos, de apellidarse “Tejero” cuando se es mando (que no oficial) de la
Guardia Civil. O, también, tempestad en un vaso de agua. Que yo sepa las
dependencias de la Guardia Civil, donde habitan y sirven sus miembros, se
llaman “casa-cuartel”. Por tanto no sé qué hay de extraño en que un teniente
coronel, que allí vive, pueda invitar a su padre y a un amigo de éste, a comer
juntos.
Lo que sí es “extraño” son
las airadas reacciones de ciertos “portavoces” de asociaciones de la Guardia Civil,
que, olvidando su condición militar, están profiriendo declaraciones que
bordean la injuria y la falta de respeto a un superior jerárquico.
El cese “fulminante”
decidido por el Ministro de Interior ya extraña menos, pues un tibio como es,
se “acongoja” fácilmente. Máxime cuando le “disparan” desde la temida
izquierda. Antes de acordar ceses sería más normal haber abierto una
información para saber si había algo “extraño” en una comida familiar con
amigos.
Sin ánimo de analogía,
decir que los mismos que ahora montan el “pollo”, antes defendieron las
celebraciones de los asesinos etarras -recién liberados- diciendo que “habían
cumplido sus condenas y eran ciudadanos normales”.
Que yo sepa los condenados
por el 23/F ni son asesinos y sí han cumplido sus condenas hace ya mucho
tiempo.
Aunque el colmo de la mala
baba y la intoxicación son los que piden la expulsión del Cuerpo del TCOL. TEJERO
(hijo). Deberían saber que para acordar tal medida tendría que haber una
condena penal de dos años, mínimo, y ser firme. Demasiada “pena” por una simple
paella.


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